20
Jue, Julio 2017 19:07
Banco Nación jpg

Agenda Cultural HDC

El actor llegó ayer a Córdoba para presentar la obra "Casa Valentina", una historia sobre hombres que les gusta vestirse de mujer

Por Josefina Martí, de nuestra redacción. 

Luego del éxito en Mar del Plata y Buenos Aires y con varios premios en la mano, la obra de Muscari “Casa Valentina” llega este fin de semana a Córdoba en el marco de una gira nacional e internacional. Subido al avión a punto de despegar y bajo la tormenta, uno de los siete grandes que componen el elenco principal de  esta historia responde a todas las preguntas hasta que lo obligan a cortar la llamada. Boy Olmi no es ya un padre de familia que se enamora de la niñera, ni un director de cine. Esta vez, es un hombre al que le gusta vestirse de mujer. Un juez que cada  fin de semana se pone peluca, vestido y tacos.  

“Casa Valentina” es una obra  basada en historias reales, situada en 1962, escrita por Harvey Fierstein, que cuenta la vida de ciertos hombres que, sin ser homosexuales, se visten de mujer “para completar su identidad”. El crossdressing es una práctica poco conocida, pero realizada a nivel mundial desde hace años. Los prejuicios, la identidad, el amor, la infidelidad son temas que surgirán en una obra que hace reír y llorar al mismo tiempo.

Hoy Día Córdoba dialogó con Boy Olmi sobre el desafío que implicó la obra, sobre la práctica del crossdressing y sobre su nueva película ambiental, Jane y Pane.

¿Qué es Casa Valentina? 

Ante todo es un fenómeno teatral que desde hace un año y medio viene sorprendiendo, porque la gente va con mucha curiosidad a ver como es esta historia de siete hombres vestido de mujeres, siete actores conocidos con mucha trayectoria en el teatro. Pero al encontrarse con la obra, las personas se sorprenden porque la historia desborda esa anécdota y te empieza a hablar de cosas más amplias que le tocan a todo el mundo, como la libertad, el derecho que cada uno pueda ser lo que quiera ser mas allá de los prejuicios y de las miradas. Y entonces, ahí es donde el público se conmueve.  La gente termina llorando de pie y aplaudiendo porque les toca a todos, en aquellas cosas que cada uno no se te atrevió a hacer en su vida, no se permitió hacer. Y sin embargo es tremendamente divertida; la gente se ríe mucho y termina conmovida por todo lo que les paso. 

O sea ¿es una mezcla de drama y comedia? 

Es una comedia, desopilante, pero al mismo tiempo muy profunda. 

¿Se sigue practicando el crossdressing en la Argentina?

Se sigue practicando en la Argentina y en el mundo entero, pero no es algo absolutamente público, porque todavía cargan con mucho prejuicio. Pero hay organizaciones que lo hacen. Nosotros nos reunimos con un grupo de crossdressers de la Argentina y fue una relevación descubrir que había tantos hombres heterosexuales, casados, con hijos... Algunos que comparten con sus mujeres esa experiencia. Y es un fenómeno muy extraño, incluso para nosotros, porque además no tiene que ver con la sexualidad, no son homosexuales, algunos si otros no. Lo que pasa que eso en mano de actores como Roly Serrano, Fabián Vena, Diego Ramos, Pepe Novoa, José Maria Muscari, Mario Pasik y yo, genera mucha intriga, sorpresa.

Sí llama la atención

Para nosotros es un desafío fabuloso, muy atractivo. Pero es muy complejo de hacer porque no es algo caricaturesco ni externo, sino que es dejarnos habitar por momentos por esas otras entidades que son esos seres femeninos que nosotros llevamos adentro también.

¿Concias la práctica antes de que te propongan la obra?

Sí, pero no con organizaciones que la hicieran, sino casos aislados, del cine, la literatura y amigos, conocidos. No sabía que existía un movimiento tan fuerte. 

Aparte de ser un juez, ¿qué más podes decir de tu personaje Pupe? 

Pupe se expresa mucho a través de su cuerpo, baila, mira el mundo de las modelos, de las actrices. Tiene algo como de principios del siglo XX, de 1920-30. Es como una actriz del cine antiguo, que le hubiera gustado ser bailarina. Y entonces eso lleva a que yo como actor tenga que hacer un gran trabajo físico para fluir, para dejar que mi columna vertebral, mis brazos, mis piernas adopten posturas que no tienen nada que ver con las mías masculinas. 

¿Y cómo te preparaste para lograr eso?

Bueno, con un entrenamiento muy riguroso y también ateniéndome a un riesgo, dejando que mi inconsciente me dictara. Y así es como aparecieron todas las mujeres de nuestra vida, las parejas, las hermanas, las abuelas, las novias, las mujeres admiradas. Aparecen mujeres muy originales porque son las mujeres que realmente nos habitaron en nuestro inconsciente. Y cada uno hizo una composición muy original en ese sentido, somos todos muy diferentes. 

¿Quién crees que es la mujer que mas aparece en Pupe?

Aparece la mujer con mayúscula. Porque por momentos me vi parecido a mi abuela, por momentos a mi mujer, a Carola. Por momentos me veo parecido a mi madre. Pero también tiene que ver con todas las mujeres que he amado y que me han llamado la atención en mi vida, que son muchas. 

Dijiste que fue un desafío, ¿qué es lo que más te costó? ¿El trabajo físico?

No, lo que cuesta es el riesgo, de asumir algo tan complejo. A todos los actores nos gusta asumir riesgos y personajes que estén alejados de nosotros. Y eso es maravilloso.

¿Crees que la obra intenta dejar algún mensaje? ¿O vos lo intentas?

Si, la obra es un canto a la libertad y es un canto a que cada uno se permita, tenga el valor de ser quien siempre quiso ser, por encima de los prejuicios, de las miradas, de la censura. La obra, en ese sentido, propone y reflexiona sobre el permiso de cada uno de ser cada uno. El respetar las diferencias.  

Cambiando de tema, mientras hacías la obra el año pasado, también dirigías una película ambiental, Jane y Pane…

Si! Jane y Pane es una película fabulosa que trata sobre el encuentro de dos leyendas de la historia de la conservación de la tierra, una inglesa y un norteamericano, Jane Goodall y Roger Payne, que son dos leyendas porque tienen 83 años cada uno. Ella es la mujer que se fue a vivir al África entre los chimpancés hace 50 años y él es el hombre que descubrió todo sobre el canto de las ballenas. Entonces la película narra el encuentro entre dos sabios. Ella es la defensora de la tierra y de los bosques, y él es el defensor de los mares, y accedieron a venir a filmar esta película a la Patagonia. 

¿Y ahora se puede ver en Netflix no?

Sí, la película está dando vuelta al mundo, yo estuve con el Papa en Roma a partir de esa película. Que haya llegado a Netflix implica que la puede ver cualquier persona, desde su computadora en cualquier parte del mundo. Y para mí es un logro muy grande, porque es una película que me llevo muchos años de trabajo. 

La obra “Casa Valentina” se presentará mañana sábado a las 21 y el domingo a las 20, en la Sala de las Américas (Ciudad Universitaria, Pabellón Argentina). Entradas desde los 425 pesos por Autoentrada.  Consultas al Tel.  (0351) 433-4065. 

 

0
0
0
s2sdefault