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Mié, Enero 2018 08:40 AM

Sociedad

Ante las críticas de Cartez por el mapa provincial

Luego del pedido de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez) para que la Legislatura Unicameral retome el mes próximo el tratamiento de la Ley de Bosques, que fue archivada a fines del año pasado, desde el Foro Ambiental de Córdoba señalaron que lejos de reducir las zonas de protección, principal argumento de los productores rurales, lo que necesita la provincia es “más bosques”.

En declaraciones recogidas por el diario Puntal de Río Cuarto, el titular de Cartez y biólogo, Federico Kopta, señaló que “hay una presión del campo planteando un exceso de la categoría roja (de máxima protección). Claramente, Córdoba necesita más bosques y no menos”. “Con el ruralismo y Cartez tenemos diferencias muy grandes con respecto a qué es un bosque nativo. Ellos definen que el bosque nativo implica una formación con árboles crecidos”, aseveró el especialista, quien señaló que “en Córdoba, por las actividades que hubo de tala de árboles hay una superficie importante de lo que se denomina matorrales. Los matorrales son el renuevo del bosque… son las mismas especies que están creciendo, están en etapa de desarrollo. Es lo que ellos sostienen que no es bosque nativo”.

A principios de semana, Gabriel De Raedemaeker, presidente de Cartez, insistió en que “hay muchas zonas que están catalogadas como de bosque nativo y que no tienen esas características. Pero resulta que en esas zonas no se puede producir nada, no se puede hacer nada, y hay muchos productores paralizados por una normativa que no se ajusta a la realidad”. Para Kopta, en cambio, se trata de un “gran dibujo”. “Cartez dice que hay 2 millones de hectáreas de bosque y 500.000 que estarían en zona roja. Es todo un gran dibujo”, señaló el biólogo, quien sostuvo que “las formaciones vegetales que son compatibles con bosque nativo son 3,7 millones de hectáreas. Es el 2,2 por ciento de los bosques originales”.

De acuerdo a la normativa vigente, la Ley de Bosques, también conocida como de Ordenamiento Territorial de Bosque Nativo, especifica la obligatoriedad de actualizar el mapa cada cinco años y el último debate fue en 2010. “Esa actualización debe realizarse a fin de que el mapa se ajuste a la realidad y a las necesidades de conservación. Dentro de esto hay un principio de no regresividad por el cual si un área alcanzó una determinada categoría de conservación no puede después ubicarse en una inferior”, finalizó Kopta.

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