Futbol

Selección Argentina El volante busca en el fútbol asiático la continuidad que no tiene en Barcelona, para llegar a punto a Rusia 2018. Pero el nivel sin duda es inferior. ¿Le servirá?

Fue noticia de todos los portales el anuncio de que Javier Mascherano, otrora capitán de la Selección Argentina, abandone las filas del poderoso Barcelona de España, donde fue multicampeón, para buscar refugio en el Hebei Fortune, de China. El contrato es más oneroso pero el objetivo del “Jefecito” es otro.

Es que Mascherano perdió lugar en el conjunto catalán y rara vez es titular. Pocos minutos de juegos, a su edad (34 años) le podrían jugar una mala pasada, según su consideración, pensando en el mundial de Rusia 2018. Incluso ya no es imprescindible en el esquema de Jorge Sampaoli, pero su presencia representa un símbolo por encima de todo.

Igualmente, la apuesta es riesgosa. El fútbol chino es diferente, con una adaptación no tan sencilla, incluso le ha costado sobremanera a Ezequiel Lavezzi y Carlos Tevez hacerse un lugar. Dicho sea de paso, ambos quedaron fuera del mapa de Sampaoli en el camino a Rusia 2018.  Entonces, Mascherano buscará continuidad, haciendo pesar más el ritmo de juego que el nivel en sí,  lo que constituye una apuesta. Todo sea por estar en el mundial. De todas maneras, su lugar tampoco está garantizado, y figura más por nombre y trayectoria que por presente deportivo. Irá a China a buscar los minutos que no tiene en Barcelona, pero igual, no deja de ser una suerte de azar los resultados de semejante decisión.

 

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