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Mié, Enero 2018 08:26 AM

Sociedad

Al menos 26 personas murieron y 24 resultaron heridas cuando asistían ayera un oficio religioso en una iglesia bautista en los alrededores de San Antonio, Texas, Estados Unidos, donde un hombre disparó un fusil en reiteradas oportunidades.

El atacante fue identificado por la prensa local como Devin Kelley, un hombre blanco de 26 años que murió poco después.

Hasta anoche no se había establecido si lo mató la Policía o se suicidó, informó el vocero de la Oficina del Alguacil del Condado Guadalupe, Robert Murphy.

El incidente ocurrió en la First Baptist Church (Primera Iglesia Bautista), en Sutherland Springs, a 45 kilómetros al sudeste de San Antonio.

La cantidad de víctimas fatales fue confirmada por el gobernador de Texas, Greg Abbott, después de que fuentes oficiales citadas por la prensa local la hubieran cifrado en 27.

En cuanto a los heridos, los primeros informes reportaron al menos 24, pero el fiscal general de Texas, Ken Paxton, dijo al canal Fox News que la cantidad podía ser mayor.

La primera víctima mortal identificada es Annabel Pomeroy, de 14 años, hija del pastor del templo Frank Pomeroy, según confirmó el propio religioso a la televisora ABC News.

El tirador escapó del lugar en su automóvil y fue perseguido por la Policía a través de unos 17 kilómetros, hasta el vecino condado Guadalupe.

Según un testigo, un hombre armado ingresó a la iglesia y abrió fuego contra los que se hallaban dentro.

Un cajero de una estación de servicio ubicada frente al templo señaló a la televisora CNN que escuchó unos 20 disparos "en rápida sucesión mientras se realizaba un servicio religioso".

Por la descripción de algunos testigos, las autoridades especulaban con la posibilidad de que el atacante haya usado un fusil de asalto semiautomático, dijeron medios locales.

Hasta anoche se desconocían por completo los motivos del autor del tiroteo y se esperaba que las autoridades locales brindaran una conferencia de prensa.

El presidente Donald Trump, quien se encuentra de gira en Japón, dijo que estaba siguiendo desde allí la situación.

“Que Dios esté con el pueblo de Sutherland Spring, Texas; el FBI y las agencias de la ley están sobre el terreno; estoy siguiendo la situación desde Japón”, escribió en su cuenta de Twitter.

La vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, aseguró que Trump habló por teléfono con el gobernador Abbott.

 

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