18052012

Back MUNDO El Mundo Siria se baña en sangre, pero sigue sin soluciones

Siria se baña en sangre, pero sigue sin soluciones

La ONU no define acciones y la violencia se cobró cientos de víctimas este fin de semana

DAMASCO.- Tras una masacre en la ciudad de Homs que el viernes provocó alrededor de 300 muertos, la frágil situación en Siria provocó que otras 23 personas perdieran la vida ayer, apenas un día después de que el Consejo de Seguridad de la ONU fracasara en su intento de aprobar una resolución impulsada por países árabes y occidentales para frenar la represión ordenada por el presidente Bashar al Assad, debido al veto que impusieron Rusia y China, miembros permanentes del Consejo. 

Los fallecidos de la víspera, entre los que se encuentran dos niños y una mujer, cayeron en enfrentamientos en Damasco, mientras que otras 16 víctimas se registraron en Homs, bastión de la oposición, emplazamiento que el viernes por la noche fue el escenario de la mayor masacre desde que comenzó la revuelta contra Al Assad, hace 11 meses. Unas horas después de la ofensiva de las fuerzas oficiales, el canal de televisión árabe Al Arabiya elevó a 337 el número de víctimas mortales, pese a que desde el régimen sirio negaron que se haya cometido el ataque. Paralelamente a la información del canal televisivo, activistas opositores sirios cifraron en 260 el número de muertos durante el asedio de las tropas de Al Assad. "El ejército sirio está atacando la ciudad desde varios puntos y el asedio que empezó por la noche (del viernes) todavía continúa", explicaba el sábado el activista Ayman Idlibi. Según el Comité de Coordinación Local, las fuerzas de seguridad del régimen también atacaron en hospital de Khalidiyeh, la zona más afectada por los ataques. Los medios de estatales negaron la masacre y apuntaron a una "campaña mediática" para influir en la decisión de la ONU sobre una resolución y para encubrir los ataques de grupos terroristas, y se limitaron a mostrar imágenes de Al Assad rezando en una mezquita de Damasco con motivo del cumpleaños del profeta Mahoma.

El veto de Moscú y Pekín a una resolución de Naciones Unidas contra Damasco que condenaba la violencia, exigía el fin de la represión y apoyaba un plan de la Liga Árabe para facilitar una transición política sin demandar la renuncia de Al Assad, generó reacciones entre los países que votaron a favor: Estados Unidos, Reino Unido y Francia, y los 10 miembros no permanentes del Consejo de Seguridad. La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, calificó al veto de "farsa", y aseguró que su país busca reforzar las sanciones contra Siria. A su turno, el ministro Exteriores británico, William Hague, dijo que Moscú y Pekín dieron la espalda al mundo árabe, mientras que el canciller francés, Alain Juppé, dijo que "están evitando que la intervención del Consejo de Seguridad traiga una solución pacífica a esta tragedia".

Distinta, por cierto, fue la visión del embajador de ruso ante la Organización internacional, Vitali Churkin, quien defendió la postura del gigante europeo y China alegando que la resolución de la ONU "no refleja la situación" de Siria. Churkin aseguró que varios miembros del Consejo de Seguridad "están socavando los esfuerzos para lograr un solución pacífica a la cuestión siria", y recriminó a los impulsores de la propuesta que no se haya tenido en cuenta el borrador de resolución planteado por Moscú, que ni siquiera estaba cerrado cuando se definió la resolución luego vetada.

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