22
Lun, Enero 2018 07:17 PM

Turismo

 Montenegro es un pequeño país a orillas del Adriático, una hermosa joya desconocida llena de tesoros naturales y maravillas históricas.

Fue el último de los países que nacieron después de la disolución de Yugoslavia, en el año 2006, cuando se separó definitivamente de Serbia. Desde entonces, ha luchado por formar parte de las instituciones europeas y mostrar sus encantos a los viajeros extranjeros, cada vez más numerosos. En Montenegro se encuentra el fiordo más profundo del sur de Europa, al final del cual se esconde uno de los secretos mejor guardados del Adriático: la hermosa ciudad medieval de Kotor. Pero hay que viajar a las montañas del interior del país para encontrar la antigua capital real, Cetinje, rodeada de iglesias antiguas, monasterios y pueblos asomados a acantilados. En Cetinje abundan las mansiones y embajadas de imperios olvidados como Austro-Hungría o la Rusia zarista, así que pasear por sus calles es como retroceder en el tiempo. El interior del país está adornado por joyas naturales como lago Skadar y sus islas-monasterio, en el Parque Nacional del mismo nombre, y muchísimos lugares en los que empaparse de arte e historia: la propia capital Podgorica y su ciudadela otomana, el monasterio de Ostrog (destacado destino de peregrinación de los creyentes ortodoxos), Stari Bar, el Monte Orjen… Para disfrutar del mar, el mejor destino es Budva. Otras visitas interesantes en Montenegro relacionadas con la naturaleza son la bahía de Kotor, que vale la pena explorar en kayak o bien en bicicleta, el pueblo pesquero de Perast o el Parque Nacional Durmitor, lleno de lagos glaciales y donde en invierno se puede esquiar en la estación de Žabljak.

0
0
0
s2sdefault