Pobrecito Ciudadano: cheta y de derecha

Lamentos de la calle

Lo admito, sí. No tengo problema en admitirlo. O sea, en realidad, no tengo por qué admitirlo, pero sí. ¡Sí! Lo digo bien fuerte, lo grito si hace falta: ¡soy cheta! ¡Che-ta! Y lo digo muy honrosa, llena de orgullo. Llena del orgullo que heredé de papá. De mamá también, pero es distinto, ella viene de otro lado, “nueva riquísima”, le dice papá cuando la agarra de atrás en algún almuerzo en casa o en algún cóctel que organizamos en el club. Cheta y de derecha, “decilo fuerte, princesa”, me decía mi abuelo. Y tenía razón, divino, que en paz descanse, allá en la casita de la isla. Pobre, no pudo soportar seguir en este país después de la muerte de mi abuela, una señora que nunca se acostumbró a tener plata, aunque la haya tenido desde siempre, desde el 1800 más o menos.

¡Cheta y de derecha!, que no tiene nada de malo, che. ¿O acaso está mal tener lo que uno merece, lo que uno consiguió, y disfrutarlo? ¿Disfrutar de los frutos del trabajo que uno hace? Todos se llenan la boca hablando de la izquierda, que la izquierda esto, la izquierda aquello. ¿Alguna vez intentaron, no sé, escribir con la izquierda? No se puede, te sale toda la letra fea, torcida. Un horror. Escucho que hablan de compañeros, de hermanos, de comunidad (por suerte ya nadie habla de comunismo; porque, my god, qué es eso), de que entre todos vamos a sacar este país adelante. ¿Adelante de dónde? ¿Todos quiénes? Si a este país nunca lo manejaron todos, qué valor decir algo así. Eso de la chusma con los paragüitas afuera del cabildo es mentira, lo vi en el secundario, en Historia latinoamericana, el año que estuvimos de intercambio en Oxford. Ahí afuera en la plaza esa estábamos nosotros, los hacendados, los doctores, los médicos, mi tatarabuelo, aunque él entraba y salía del cabildo, porque tenía contactos. Los hombres que de verdad hicieron la patria, por favor. Pensemos un poco, sino, a ver, ¿qué hizo la bendita izquierda por este país alguna vez? Dicen que este populismo cancerígeno que gobernó por doce años era de izquierda, ¿y qué pasó? Se terminaron robando todo. ¡Gente necia! Su líder es una millonaria, ¿qué sensibilidad puede tener? ¿Qué hacía con un vestidor blindado en ese departamento que quiso hacer pasar por humilde? ¿Y antes? La santa izquierda revolucionaria y el poder del pueblo, los treinta mil… ¿tan exacto va a ser el número, de verdad? Treinta mil justo, ni uno más, ni uno menos. ¿Y de este lado? ¿Por qué nadie dice nada de todos los buenos soldados que mataron esos supuestos héroes del pueblo que lo único que hicieron fue sembrar terror en la gente? ¿Por qué nadie da un número así de exacto de esas verdaderas víctimas?

Fachos, dicen que los de derecha somos “fachos”, “milicos”. No entiendo qué tiene de malo eso, ¿acaso los militares no nos defienden de las amenazas, no están para protegernos? No entiendo. San Martín, Belgrano, todos militares y ahí andan festejándolos como héroes. ¿Pero Videla, Massera, qué? Fuerzas-de-seguridad se llaman, o se les dice, no sé, ¿a quién no le gusta sentirse seguros? A mí sí, qué se yo, cosas de uno, pero en un país tan en picada como este necesito que alguien me cuide, a mí y a mis cosas. Los “milicos”, como les dicen despectivamente aunque a ellos no les importa, lo sé porque conozco a más de uno, los milicos, digo, nos protegen. Nos protegen, ¿cuál es el problema con eso? Ni que nos estuvieran controlando, che. Yo tengo mis cosas, mi familia tiene sus cosas, nuestra propiedad privada, la materialización de años y años de un esfuerzo sostenido, de buena administración, de aprovechamiento de oportunidades que Dios nos ha brindado, y si la policía es incapaz de cuidar de todo, si la policía se ve desbordada, bueno, entonces no me parece mal que los militares empiecen a hacerse cargo un poco de las cosas. Yo quiero poder volver del extranjero y que mi casa no haya sido violentada, violada, que mis pertenencias no hayan sido revueltas. A veces pienso, hago autocrítica y digo: ¿estaré pidiendo mucho cuando pido poder vivir tranquila?

20 Septiembre 2018
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