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Lun, Noviembre 2017 10:18 AM

Sociedad

Un nuevo espacio cultural en el barrio porteño del Abasto se sumó a la iniciativa que comparten bares de distintos puntos del mundo que consiste en un código secreto para que mujeres que estén ante una situación de violencia de género puedan denunciarla.

El mecanismo de alerta se inicia en los baños de mujeres, donde hay carteles que invitan a quienes se sientan violentadas o acosadas por su pareja a que vayan a la barra y pidan un tipo de cerveza -de una marca que no se vende allí- para activar la respuesta de los trabajadores.
"En ese caso llevamos a la persona a un cuarto seguro y le ofrecemos una serie de opciones: esperar a que el agresor se retire del lugar, acompañarla a tomar un taxi o llamar a la policía", explicó Julieta Carunchio, una de las responsables de "JJ", que abrió sus puertas al público este sábado por la noche en Jean Jaures 347.
Julieta contó que tomaron la decisión de adoptar este procedimiento luego de que varios centros culturales denunciaran haber registrado hechos de este tipo, como el acoso a la cantante de una banda después de un concierto.
"Sentimos la necesidad de poder hacer algo que nos permitiera tanto denunciar como prevenir hechos de acoso verbal, físico o de maltratos. Lo pensamos con la idea de no tener que lidiar con estas situaciones pero, si suceden, estar a la altura", indicó.
Actualmente en ese centro trabajan 22 personas, entre voluntarios y empleados, y todos fueron instruidos sobre cómo reaccionar ante un caso de agresión manifiesta.
"Siempre tienen que dialogar con la víctima, no levantar el tono de la voz y facilitarle a quien haya sido agredido los recursos -teléfono y direcciones- a dónde acudir para hacer una denuncia y recibir asesoramiento", agregó la responsable de "JJ" (Jota Jota).
Los protocolos para violencia de género ya funcionan en algunos espacios como El Matienzo, Vuela el Pez y otros de los cerca de 15 centros que forman parte de la agrupación Cultura Unida, pero hay bares en las ciudades de Rosario y Salta que también los tienen.
"Estamos pensando en armar un protocolo único para todos los centros culturales, de modo que tener una misma visión y una formación única sobre cómo actuar y ayudar a personas en situaciones de peligro", cerró Carunchio.
La iniciativa de establecer códigos secretos de auxilio en baños forma parte de una campaña mundial de protección llamada "Soy Ángela", que lanzó en septiembre del año pasado el Council del condado británico de Lincolnshire.
La campaña comenzó con la colocación de carteles en los baños de mujeres que decían: ¿Estás en una cita que no está funcionando? ¿Sientes que no estás en una situación segura? ¿Tu cita de Tinder no es quien decía ser en su perfil? o ¿Te sientes incómoda con la persona con quien viniste al bar?.
Y agregaban: "Si vas a la barra y preguntas por Ángela, el personal del local sabrá que necesitás auxilio y te ayudará a salir de esa situación, llamará a la policía, a un taxi y te ayudará discretamente, sin mucho alboroto".
"Ask for Angela" (Pregunta por Angela) fue lanzada dentro de la campaña #NoMore (equivalente inglés al #NiUnaMenos argentino) y se viralizó en las redes sociales, con lo que logró un alcance mundial.
Muchas veces los bares y boliches bailables son punto de encuentros que terminan en maltrato o femicidio, tal como lo demuestra el Registro Nacional de Femicidios de la Corte Suprema, que afirma que en Argentina hubo 254 femicidios durante 2016, a un promedio de un asesinato cada 34 horas en el país.
Datos revelados por el informe 2017 del Observatorio de Violencia de Género de la Defensoría del Pueblo bonaerense indican que se reciben alrededor de 600 denuncias al día por violencia familiar en las 126 comisarías de la Mujer de Buenos Aires.
El informe indica que el 74% de los denunciados por violencia son hombres y que 67% de las agresiones fue verbal, psíquica o emocional, mientras que la violencia física corresponde al 23% restante.
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