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Jue, Diciembre 2017 01:08 AM

Sociedad

 

Nueve días después de la desaparición de Santiago Maldonado ayer fueron allanados dos escuadrones de la Gendarmería Nacional en Esquel y El Bolsón en busca de sus rastros.

El operativo fue ordenado por el juez federal de Esquel, Guido Otranto. Familiares de Maldonado y organismos de derechos humanos denunciaron que el joven desapareció el 1° de este mes después de un procedimiento que hizo la Gendarmería para desalojar de un sector de la Estancia Leleque a la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia, el cual dicen que incluyó represión con balas de goma y de plomo.

El primer operativo se hizo ayer a media mañana en el Escuadrón N° 36, en Esquel. El operativo estuvo a cargo de personal de la Policía Federal Argentina (PFA), que rastrilló el lugar con la ayuda de perros especializados en búsquedas. También participaron especialistas del laboratorio químico de la PFA. El Ministerio Público está representado por la fiscal subrogante de Esquel, Silvia Ávila, y desde hace 48 horas se sumó la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin).

Para detectar rastros de Maldonado, la Federal utilizó perros de esa fuerza y de Santiago del Estero. Unos buscaron el rastro del joven a partir del olor de una boina que usaba. Son los mismos animales que permitieron puntualizar dónde estuvo Maldonado en el territorio de la comunidad mapuche cuando sucedió el ataque de Gendarmería, el pasado 1 de agosto, última vez que fue visto con vida. Las fuerzas destinaron otro grupo de animales a detectar la presencia de restos cadavéricos. 

Según informaron fuentes de la causa, el resultado de los operativos fue mayormente negativo. Los perros sólo localizaron algunos elementos en la caja del camión unimog que utiliza el escuadrón de Gendarmería de El Bolsón: efectivos de la federal a cargo de los peritajes detectaron una mancha en la caja del vehículo y otra en una soga, ambas de dudosa procedencia –es decir, no dieron seguridad de que fueran restos de sangre, por ejemplo– y extrajeron cinco pelos que fueron a destinados a análisis. 

Cabe recordar que el juez federal ordenó los rastrillajes, reclamados en el expediente judicial por la familia, los organismos de derechos humanos que presentaron un hábeas corpus, el defensor oficial, y la fiscalía junto a otro puñado de medidas que no fueron habilitadas, cuando Maldonado llevaba nueve días de desaparecido. 

Desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) sostienen que hay tres testigos que afirman que, en medio del desalojo, la Gendarmería disparó balas de goma y de plomo. Según el relato, los manifestantes corrieron hacia un río y todos pudieron cruzar, salvo Maldonado. Y en ese momento, lo subieron a una camioneta blanca de esa fuerza, según dijeron las fuentes consultadas.

El domingo, el Centro de Información Judicial (CIJ) difundió un comunicado en el que se afirmaba: "El Juzgado Federal de Esquel informa que hasta el momento no se ha corroborado que Santiago Maldonado haya sido detenido por la Gendarmería en el procedimiento que se realizó el 1° de agosto en el sector de la Estancia Leleque de la Compañía de Tierras Sud Argentino SA, ocupado por Pu Lof en Resistencia".

Ante las graves denuncias, el juez Otranto había ordenado secuestrar los vehículos de la Gendarmería que participaron del procedimiento. Al respecto, el CELS denunció que las camionetas habían sido lavadas y que se violentaron los precintos de seguridad.

 

 

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