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Mar, Enero 2018 04:45 AM

Política

El juez Ercolini lo consideró "partícipe necesario" de un plan para asesinar al ex fiscal 

El juez federal Julián Ercolini procesó ayer al técnico en informática Diego Lagomarsino como “partícipe necesario” del supuesto asesinato del fiscal especial de la causa Amia Alberto Nisman, en un fallo en el que por primera vez un magistrado califica al caso de “homicidio simple”. 

El técnico informático que es dueño del arma que mató a Nisman se enteró de su procesamiento mientras estaba al aire en una entrevista televisiva, por lo que cuando salió habló con la prensa. “Era esperable, imaginamos que esto iba a pasar, vamos a ver si apelamos o no”, sostuvo entonces, y agregó que “se va a cometer una injusticia, ya el hecho de que esté procesado es una injusticia”. 

El juez Ercolini también procesó a cuatro custodios que la Policía Federal le había asignado a Nisman para su protección, aunque los cargos en su contra son “incumplimiento de los deberes de funcionario público” y “encubrimiento agravado”. 

Se trata de la primera vez que un juez califica a la investigación de la muerte de Nisman como “homicidio simple”, en base al informe pericial elaborado por la Gendarmería Nacional este año. Dicho informe sostiene que “la muerte violenta de quien en vida fuera el señor Natalio Alberto Nisman se trató de un homicidio”, y asegura que el ex fiscal fue ejecutado por dos personas. Sin embargo, el estudio contrasta con las pericias previas realizadas por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema, que determinaron que Nisman se había suicidado. 

El juez Ercolini sostuvo en cambio que Lagomarsino habría prestado colaboración para el homicidio de Nisman “ejecutado por una o más personas”, entre las 20 horas del sábado 17 de enero de 2015 y las 10 del domingo siguiente, según consta en su fallo. Para el juez, la participación de Lagomarsino estuvo principalmente vinculada a la introducción de un “arma amiga” en el departamento que Nisman habitaba en el exclusivo complejo Le Parc de Puerto Madero. Vale recordar que el propio Lagomarsino reconoció en más de una oportunidad ser el dueño del arma que mató al fiscal, aunque siempre sostuvo que el fiscal se la había pedido prestada.

Ercolini además le trabó un embargo de 15.000.000 de pesos a Lagomarsino, le prohibió salir del país y, aunque no le dictó prisión preventiva, dispuso que sus desplazamientos sean controlados mediante una tobillera con GPS. 

El juez también procesó a cuatro custodios de Nisman, a quienes acusó de haber cometido el delito de “incumplimiento de los deberes de funcionario público”, por desproteger al fiscal especial del caso Amia. “Sus incumplimientos ayudaron a la perpetración del ilícito, por cuanto ello facilitó el ingreso del arma homicida al domicilio del custodiado, franqueó el acceso de los ejecutores del hecho, permitió que estos lleven adelante su accionar sin riesgo de ser descubiertos, determinó su salida impune del lugar e impidió tomar conocimiento del hecho en forma inmediata a su producción”, sostuvo el juez. 

A los policías federales Rubén Benitez, Luis Miño y Armando Niz, los procesó también por el delito de “encubrimiento agravado”, por “tratarse de un hecho precedente a un delito grave”, y les trabó embargos de 500.000 pesos; mientras que a Néstor Durán sólo lo procesó por la primera figura.

El técnico insiste en su inocencia 

El técnico informático Diego Lagomarsino se enteró en vivo en televisión de su procesamiento por la muerte del fiscal Alberto Nisman, mientras participaba de un programa en el Canal América. En dicha entrevista, el técnico informático había afirmado que tiene “terror de que se cometa una injusticia” y vaya preso, al tiempo que sostuvo que el ex fiscal lo metió “en un quilombo”. “Si voy preso me termino de romper porque no hay nada peor que un inocente preso, es una injusticia inmensa”, sostuvo Lagomarsino, quien insistió en que le entregó su arma a Nisman por pedido del propio fiscal, quien le aseguró estar preocupado por la seguridad de sus hijas. Dijo que para probarlo “están los llamados de Alberto (Nisman)” pidiéndole “el arma”. “Alberto me cagó la vida”, sintetizó al final.

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