“No habrá paz verdadera sin un sistema económico más justo”

Assisi 2020 | “La paz como camino de esperanza: diálogo, reconciliación y conversión ecológica”, lema de la 53º Jornada Mundial de la Paz que se celebra el próximo 1 de enero

Hernán Reyes Alcaide

Otro fuerte mensaje del papa Francisco para la 53º Jornada Mundial de la Paz, convocada para el 1 de enero de 2020 en Roma: insistió por el desarme nuclear, volvió a pedir la reducción de las desigualdades sociales y reclamó una conversión ecológica como motor para el bien común. “La guerra se nutre de la perversión de las relaciones, de las ambiciones hegemónicas, de los abusos de poder, del miedo al otro y la diferencia vista como un obstáculo”, dijo.

El papa volvió a posicionarse como un “primus inter pares” de los líderes internacionales en cuanto a su visión por la paz mundial. Como lo hizo hace apenas unas semanas en Japón, criticó una vez más a la “disuasión nuclear” como supuesto motor para la paz, insistió con las raíces sociales de los conflictos y, retomando los ejes del último Sínodo dedicado a la Amazonía, planteó la necesidad de una “conversión ecológica” para lograr un enfoque integral del bien común.

“La guerra se nutre de la perversión de las relaciones, de las ambiciones hegemónicas, de los abusos de poder, del miedo al otro y la diferencia vista como un obstáculo; y al mismo tiempo alimenta todo esto”, afirmó el pontífice al divulgar su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, que se celebrará el próximo 1 de enero. 

 “Conversión ecológica” 

En el mensaje, divulgado por la oficina de Prensa del Vaticano, el papa argentino aseguró que “nunca habrá una paz verdadera sin un sistema económico más justo”. Mientras recordaba la convocatoria para el encuentro con economistas y referentes académicos convocado para Asís, en marzo próximo, en el congreso “Economy of Francesco”, advirtió una vez más que “el aumento de las desigualdades sociales ponen en peligro” la búsqueda del bien común, y convocó a una “conversión ecológica” mundial.

“Nunca habrá una paz verdadera a menos que seamos capaces de construir un sistema económico más justo”, planteó, en uno de los pasajes más firmes del mensaje.
“La brecha entre los miembros de una sociedad, el aumento de las desigualdades sociales y la negativa a utilizar las herramientas para el desarrollo humano integral ponen en peligro la búsqueda del bien común”, advirtió el papa Bergoglio en el mensaje para la jornada que lleva por lema “La paz como camino de esperanza: diálogo, reconciliación y conversión ecológica”. “En cambio, el trabajo paciente basado en el poder de la palabra y la verdad puede despertar en las personas la capacidad de compasión y solidaridad creativa”, planteó el obispo de Roma.

En un mensaje en el que volvió a pedir por el desarme nuclear, como en su reciente viaje a Japón, Francisco sostuvo que “la desconfianza y el miedo aumentan la fragilidad de las relaciones y el riesgo de violencia, en un círculo vicioso que nunca puede conducir a una relación de paz. En este sentido, incluso la disuasión nuclear no puede crear más que una seguridad ilusoria”.

“Nuestra comunidad humana lleva, en la memoria y en la carne, los signos de las guerras y de los conflictos que se han producido, con una capacidad destructiva creciente, y que no dejan de afectar especialmente a los más pobres y a los más débiles”, agregó luego.

Liberarse de las cadenas de corrupción

“Naciones enteras se afanan también por liberarse de las cadenas de la explotación y de la corrupción, que alimentan el odio y la violencia”, planteó, en marcado tono antibelicista. Dos semanas atrás, ya había criticado la “hipocresía” de los países que venden armas y hablan de paz.

“Todavía hoy, a tantos hombres y mujeres, niños y ancianos se les niega la dignidad, la integridad física, la libertad, incluida la libertad religiosa, la solidaridad comunitaria, la esperanza en el futuro”, remarcó el papa.

“Muchas víctimas inocentes cargan sobre sí el tormento de la humillación y la exclusión, del duelo y la injusticia, por no decir los traumas resultantes del ensañamiento sistemático contra su pueblo y sus seres queridos”, añadió.

Tras recordar la cumbre para repensar una nueva economía mundial, convocada en la ciudad de Asís para marzo de 2020, y el reciente sínodo, dedicado a la Amazonía, en octubre pasado, Bergoglio planteó además que “ante las consecuencias de nuestra hostilidad hacia los demás, la falta de respeto por la casa común y la explotación abusiva de los recursos naturales, vistos como herramientas útiles únicamente para el beneficio inmediato, sin respeto por las comunidades locales, por el bien común y por la naturaleza, necesitamos una conversión ecológica”.

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar