Nuevos vientos en Italia

Análisis Internacional | Mondo Cane

Por Gonzalo Fiore 

Giuseppe Conte anunció el pasado martes su dimisión como primer ministro de la República de Italia. El ya ex premier lo hizo lanzando acusaciones varias contra Matteo Salvini y otros integrantes de la coalición gobernante. Declaró que el vicepresidente y ministro del Interior “es un irresponsable que persigue solo sus intereses y el de su partido”. Conte lo anunció durante la mañana en el Senado y a la tarde acudió al Palacio del Quirinal a presentar su renuncia ante el presidente, Sergio Mattarella. Las palabras que Conte pronunció en el Senado se produjeron con el líder de La Lega sentado a su derecha, quien intentaba no inmutarse mientras el premier lo acusaba de no respetar las reglas. Inmediatamente, los senadores legistas abuchearon a Conte. Su renuncia se produce en medio de fuertes rumores sobre la mala relación entre La Lega y el Movimento Cincue Stelle de Luigi Di Maio, socios en la coalición gobernante. Los cruces son cada vez mayores, y si bien por ahora no hay anuncio de rompimiento en el futuro cercano, no se puede descartarlo.

Según Conte, la crisis política es culpa en gran medida de Salvini, a quien además acusó de “escasa sensibilidad y grave carencia de cultura institucional”. Calificándolo de ser un “oportunista político” que propició adrede la desintegración del gobierno que integra. A su vez, le profirió duras críticas debido a la utilización que Salvini suele hacer de los símbolos religiosos para hacer política, algo no muy bien visto en un país como Italia, donde tradicionalmente la religión católica tiene una importancia central, pero donde el Estado es laico. Salvini se ha enfrentado de manera cada vez más abierta al papa Francisco durante los últimos meses, debido a las férreas leyes anti inmigratorias que ha logrado que sancione el Senado. El líder de La Lega utiliza el hashtag “Puertos Cerrados”, vanagloriándose en todas sus apariciones públicas de que a “Italia sólo entrará quien tenga permiso”.

El sistema parlamentario italiano ha dado una nueva muestra de su extrema fragilidad. En los últimos 73 años el país tuvo 65 gobiernos. A pesar de que Conte dijo que “este gobierno termina acá”, su renuncia no desencadenará automáticamente una nueva elección. A partir de ahora será el presidente Mattarella quien tendrá la responsabilidad de decidir los tiempos institucionales. Lo más probable es que los comicios se produzcan durante este año, ya que la fragilidad política del gobierno es grande. Salvini había llamado a una moción de censura contra Conte que tendría lugar en el Senado. Sin embargo, el primer ministro decidió adelantarse, consciente de que, en caso de prosperar la moción, su rival podría fortalecerse aún más. Mientras tanto, el M5S se encuentra en conversaciones con el Partido Demócrata, de centro izquierda, para formar un futuro gobierno, ratificando la ya más que probable ruptura con La Lega. Si bien voces del PD como el ex premier Matteo Renzi han dicho que “el populismo ha fracasado” en referencia a La Lega, todavía no se ha confirmado que tal posibilidad exista realmente.

El presidente español Pedro Sánchez, atravesando su propia crisis de gobierno desde hace algunos meses, también se ha enfrentado a Salvini recientemente. Un buque de Open Arms estuvo 17 días varado en el Mediterráneo con 107 migrantes a bordo, esperando para desembarcar en Lampedusa. La última ley anti inmigratoria, aprobada hace poco menos de un mes por el Parlamento italiano establece que esto es un delito y lo asimila al “tráfico de personas”. Por lo que Salvini ha ordenado de manera terminante que busque otro lugar para desembarcar. El gobierno español finalmente envió un buque de la armada para el rescate. Salvini se auto felicitó en sus redes sociales diciendo que “quien resiste, vence”. El gobierno español publicó un comunicado donde se refiere a “la situación de emergencia que se vive a bordo”, haciendo énfasis en “la inconcebible respuesta de las autoridades italianas y en concreto de su ministro de Interior Matteo Salvini, de cerrar todos sus puertos”. El sábado ultimo, por orden de Conte, contradiciendo a Salvini, desembarcaron 27 menores. Finalmente, este miércoles, por orden de un fiscal italiano, terminaron desembarcando todos los migrantes a bordo del Open Arms en Lampedusa, lo que el líder de La Liga vivió como una dura derrota.

Lo cierto es que el estilo de Salvini sobrepasa todo límite de corrección política desde hace tiempo. Sin embargo, esto parece ganarle cada vez mayor aceptación entre los italianos, llegando a arrasar electoralmente no sólo en el rico y poderoso norte sino también en históricos bastiones de la izquierda como el sur del país. Ante las acusaciones de Conte, el líder de la Lega atinó a responder que “volvería a hacer todo lo que he hecho”. Defendiendo nuevamente su política de puertos cerrados, aclarando que está “dispuesto a ir preso con la cabeza alta por defender la seguridad de mi país”. Todo indica que en las próximas elecciones, todavía con fecha incierta, La Lega podría convertirse en el partido mayoritario. Quedará por verse si Salvini sostiene la coalición con el M5S o si prefiere cortarse sólo. Si no sucede ningún cambio extremo en los vientos políticos italianos, no hay motivo alguno para pensar que el actual ministro del interior y vicepresidente no se convertirá en el próximo hombre fuerte del país. Considerando la historia política italiana, quien sabe por cuántos años.

22 Agosto 2019
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