Las Farc, Colombia y Venezuela

Mondo Cane | Gonzalo Fiore

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (Farc) han anunciado que vuelven a las armas. Lo anunció uno de sus líderes, Iván Márquez, jefe de la delegación que trabajó por el acuerdo por la paz en La Habana con mediación del gobierno de Noruega. Según el gobierno de Ivan Duque, no peligra la paz en Colombia. Sin embargo, otro de los cabecillas de la facción de las Farc que volvió a la guerrilla, Jesús Santrich, acusa al presidente de “traición”. El guerrillero actualmente enfrenta cargos por posesión de diez toneladas de cocaína. Ex integrantes de la organización armada se han reintegrado a la vida democrática, incluso, algunos de ellos, ocupando asientos parlamentarios. Según un comunicado emitido por Santrich, este sector de las Farc buscará “de inmediato” una alianza con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) “y con aquellos compañeros y compañeras que no han plegado las banderas que tremolan patria”. El ELN no fue parte de los acuerdos de paz encabezados por el entonces presidente Juan Manuel Santos en 2016.

El conflicto armado colombiano duró más de 50 años, hasta que en noviembre de 2016, los líderes de las Farc acordaron con el Estado del país. La guerrilla se re convirtió en Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, manteniendo sus históricas siglas. Tanto Santrich como Márquez aseguran que el gobierno no cumplió con los acuerdos ya que hubo más de 150 ex combatientes y más de 500 líderes sociales asesinados desde el momento de las firmas. Colombia muestra una violencia política inusitada para la región, a pesar que es constantemente opacada en los medios masivos por la profunda crisis de su vecino Venezuela. Hay quienes aseguran que existen conexiones reales entre el ELN y el sector de las Farc que ha vuelto a levantarse en armas con el gobierno de Nicolás Maduro. El ELN mantiene presencia en trece Estados de Venezuela, especialmente en la zona limítrofe occidental con Colombia. No obstante, en medio de la grave problemática que sufre el país bolivariano es difícil creer que el chavismo se haya puesto manos a la obra para reactivar el conflicto colombiano.

Las cancillerías cubana y noruega han emitido comunicados ratificando su compromiso con el proceso de paz y mostrando su preocupación por la reactivación de células armadas de la ex guerrilla. Ambos países fueron garantes de las negociaciones, por lo que sería extraño pensar que el gobierno de Maduro, alineado de manera casi uniforme con La Habana, pueda comportarse de manera contraria a la diplomacia cubana. El clima entre los dos vecinos se ha enrarecido aún más recientemente. Durante los últimos días, el gobierno venezolano acusó a Iván Duque de encontrarse detrás de atentados frustrados. A su vez, asegura que en la frontera hay bases militares colombianas “adiestrándose para atacar”. El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, fue el encargado de expresar la grave denuncia a los medios. Entre otras cosas, Rodríguez dijo que planeaban “volar el Palacio de Justicia”. Dirigiéndose al presidente colombiano en su cuenta de Twitter publicó: “¿Cuántos inocentes muertos buscaban, Iván Duque?”. La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, aseguró que el caso será denunciado en Naciones Unidas. Colombia y Venezuela mantienen una tensa relación desde los tiempos de Hugo Chavéz y Álvaro Uribe. Néstor Kirchner terminó mediando en 2010 entre ambos presidentes ya que el peligro de guerra era real e inminente. Hoy Colombia es el país más afectado por la crisis migratoria venezolana, habiendo recibido ya a más de un 1.400.000 personas provenientes del país bolivariano.

En hechos producidos durante el fin de semana, murieron nueve miembros de las Farc que volvieron a las armas. Fue en una operación de las Fuerzas Armadas en San Vicente del Caguán, una zona rural del sur que históricamente fue un bastión de la guerrilla. Duque se congratuló expresando que “ya empezaron a recibir el mensaje clarito”. Asegurando que es solo la primera acción de muchas sí es que la facción no depone nuevamente su actitud. La cúpula de las Farc, liderada por “Timochenko”, acusó al grupo de Márquez de traición. Ellos siguen comprometidos con la pacificación y según informes publicados en medios colombianos, más de 700 ex guerrilleros se graduaron en carreras universitarias y otros tantos integran programas gubernamentales. En las próximas elecciones, Timochenko lidera un partido político con presencia en ocho departamentos y candidatos a alcalde en trece ciudades. Las violaciones al proceso de paz pueden afectar gravemente su integración a la democracia.

En agosto de 2018, Maduro había acusado al entonces presidente Santos por un atentado con drones que había sufrido durante un acto público. Duque acusó al gobierno bolivariano de apoyar a las facciones armadas en Colombia para desestabilizar la institucionalidad. La diplomacia colombiana tiene una postura tomada frente a Venezuela. Califica de “dictador” a Maduro y de “régimen” al oficialismo chavista. No obstante, a comienzos de este año, Duque se mostró contrario a una intervención armada de los Estados Unidos en el país, llamando a las Fuerzas Armadas bolivarianas a encuadrarse bajo el mando del autoproclamado presidente Juan Guaidó. Por ahora la situación en la región es delicada. La crisis venezolana no tiene visos de solucionarse pronto, pero tampoco la situación de violencia en Colombia. El acuerdo político con las Farc nunca gozó de gran popularidad y Duque no está de acuerdo con otorgar ningún tipo de garantías. Los sectores reagrupados de la guerrilla tienen como principal motor el narcotráfico. Todo parece indicar que la violencia continuará en una Colombia ya profundamente golpeada.

05 Septiembre 2019
Whatsapp
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar