La inteligencia artificial ya es una realidad en Córdoba

El Technology Cluster y Famaf vienen trabajando en ambiciosas acciones conjuntas; lanzaron una diplomatura para formar recursos humanos y destacan la necesidad de potenciar las Pymes tecnológicas, a partir de la venta de productos

Ernesto Kaplan (de nuestra Redacción)
@ernestkaplan

La inteligencia artificial (IA) es mucho más que una tecnología que procesa datos con sistemas que apuntan a ir reemplazando a las personas en las actividades intelectuales. Se trata de la nueva obsesión de la época, ya que empresas, gobiernos y centros de investigación intentan apropiársela debido a que permite vislumbrar perspectivas económicas ilimitadas así como también la formación de un mundo optimizado. Este particular fenómeno, que no deja de ser retratado por la industria cinematográfica en películas de la talla de Terminator o Matrix, y en series dignas de maratones audiovisuales como Black Mirror o WestWorld, sirvió como disparador para que en nuestra provincia comenzara a reeditarse el modelo conocido como “Triángulo de Sábato”.

La interacción virtuosa que imaginó el físico argentino Jorge Sábato junto con Natalio Botana hacia finales de la década de 1960 es una guía conformada por tres vértices. En el primero, se ubica el Estado, en su rol central para diseñar y ejecutar políticas públicas tendientes a transformar la matriz productiva del país y así poder asegurar las exigencias de la soberanía nacional y del bienestar de la población. En otra punta, asoma la infraestructura científico-tecnológica. Y en el tercer vértice está el sector productivo, integrado por las compañías públicas y privadas, con la premisa de promover la innovación en materia tecnológica.

Con ese horizonte fue que se creó el Nodo de Colaboración Científico Industrial para la Investigación y el Desarrollo de la Inteligencia Artificial, una iniciativa de cooperación entre la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (Famaf) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Córdoba Technology Cluster (CTC), de la que participa el Centro de Computación de Alto Desempeño (CCAD), también de la Casa de Trejo. La colaboración empezó a hacerse realidad en marzo de 2018 cuando se lanzó una Diplomatura en Ciencias de Datos, Aprendizaje Automático y sus Aplicaciones, destinada al personal de las firmas socias del mencionado Cluster, a docentes e investigadores académicos, estudiantes y empleados gubernamentales.

“Una excusa para comenzar a interactuar”

“Yo aprendí la necesidad de integrar el sector tecnológico y del software con el académico y gubernamental recorriendo los principales nodos de innovación global ubicados en Israel, Canadá y Estados Unidos”, explicó el vicepresidente primero del Cluster, Nahuel Di Paolo. Para el también licenciado en Ciencias de la Computación, en ciudades como Toronto o Nueva York, “tienen una colaboración muy activa con las universidades, que son las que generan el conocimiento y trabajan en la innovación”. “Ese es el potencial de los científicos e investigadores, que siempre están tratando de ver un poco más allá de lo que lo hacen las empresas”, indicó el profesional en declaraciones a HOY DÍA CÓRDOBA. “Así fue como surgió la idea de trabajar con Famaf de la UNC. Si bien la inteligencia artificial es una tecnología tope de ola, fue una excusa para comenzar a interactuar y trabajarlo en conjunto desde el Nodo. Entonces, los tres componentes que pensamos fueron una supercomputadora, una diplomatura, y la vinculación entre científicos y empresas”, resumió.

Iriondo apunta a fortalecer las Pymes tecnológicas

A su turno, Mirta Iriondo, decana de Famaf, dijo que “nosotros valoramos esta colaboración con el Cluster porque, desde nuestra concepción como universidad, consideramos sumamente importante poder fortalecer a las pequeñas y medianas empresas del sector tecnológico en la economía regional y nacional”. “Muchas veces se hacen desarrollos desde las universidades pero las empresas no tienen el compromiso de apostar a lo académico, que forma a los profesionales. Eso nos llevó a firmar un convenio con el Cluster y a armar una diplomatura en IA. Poder incorporar conocimientos y apostar a eso es un gran desafío porque supone pegar un salto en el desarrollo de software, a partir de la venta de productos ya que otorga un valor agregado”, evaluó la doctora en Matemáticas, con orientación en Tecnología.

Por su parte, el investigador del Centro de Computación de Alto Desempeño (CCAD), Nicolás Wolovick, coincidió con Iriondo en el sentido de que “nosotros pensamos desde un primer momento que, al asociarnos con el Cluster, íbamos a generar un ciclo virtuoso”. Sobre el particular, el docente de Famaf comentó que “el tipo de cálculo llamado machine learning, en el que una de sus técnicas es el deeplearning, que básicamente consiste en el aprendizaje automático por parte de una computadora, le otorga muchísimo valor agregado a las empresas”. “Al mismo tiempo, esta colaboración confirmó que también nos necesitan a nosotros porque somos los que conocemos esta tecnología desde hace 10 años”, acotó.

Buscan formar más recursos humanos para potenciar la venta de productos al exterior

El vicepresidente primero del Cluster resaltó que unos de los propósitos centrales del Nodo de Colaboración “es poder mostrarles a las empresas el potencial enorme que existe en Córdoba para trabajar la inteligencia artificial dentro de sus procesos”. Al respecto, Nahuel Di Paolo ponderó la exitosa experiencia de la primera Diplomatura en Ciencias de Datos, Aprendizaje Automático y sus Aplicaciones, que este año contó con más de 200 inscriptos. “Uno de los problemas que tenemos dentro del CTC y de la industria del software es la escasez de recursos humanos. Y si te pones a pensar en desarrollar una industria más avanzada, como es la de la inteligencia artificial, es todavía más complicado. Por eso, para nosotros es importante que el año que viene tengamos muchos más interesados en la diplomatura, cuyo objetivo fundamental es capacitar recursos humanos”, indicó.

A continuación, hizo mención a la potencialidad del sector del software para el crecimiento de la economía local. “El Cluster va a cumplir 17 años y ya tiene 300 empresas socias en la provincia, con aproximadamente 12.000 empleados. Éste es un número importante porque somos una cámara grande, con empresas que tienen desde 5 a 500 empleados”, precisó. Asimismo, agregó que “el 80% de estas empresas produce commodities, que es la venta de horas hombre al exterior o hacia otro sector”. “Nosotros pensamos que hay que reconvertir eso y transformarlo en la venta de productos. Porque si vos vendes productos vas a estar mejor posicionado ya que vas a tener un diferencial respecto de otras regiones”, razonó. Por último, destacó que en una previsión conjunta entre el Cluster y la Cámara Argentina de Software, en el año 2030 esperan poder llegar a tener en Córdoba unos 30.000 empleos en el sector. 

Piden “un cambio de paradigma” frente a la falta de financiamiento de la Nación

El investigador Nicolás Wolovick detalló, en diálogo con este diario, que en el Centro de Computación de Alto Desempeño (CCAD) instalado en la UNC vienen trabajando con dos nodos denominados Mendieta y Eulogia, que integran un súper-server, bautizado Nabucodonosor. En los tres casos, se trata de un homenaje a los personajes de la historieta Inodoro Pereyra. “Roberto Fontanarrosa resume a la perfección el ser nacional”, aseguró el también doctor en Ciencias de la Computación de la casa de estudios. Por medio de Nabuco, se analiza la factibilidad de encarar proyectos en inteligencia artificial, machine learning (aprendizaje automático de computadoras), modelos estadísticos y barrido de grandes volúmenes de datos.

Esa supercomputadora fue armada por técnicos de Famaf a fines de 2017, con el aporte de los directivos del Cluster, que donaron muchos de sus componentes. En total, tiene una capacidad de procesamiento entre cinco y 10 veces mayor en comparación con las mejores computadoras que usan las empresas en Córdoba. Al ser consultado sobre las fuentes de financiamiento para llevar adelante estas ambiciosas tareas, Wolovick reconoció que “en este momento, nuestra única forma de subsistir es a través de las empresas, que por suerte, se muestran interesadas y aportan dinero”. “Eso nos permite subsistir hasta que haya un cambio de paradigma respecto a la Ciencia y la Tecnología porque el único que puede financiar este tipo de cuestiones es el Estado”, sostuvo.

Finalmente, fue enfático al señalar que en la actualidad “estamos trabajando pensando que el Estado no existe porque no está poniendo un peso. No tenemos financiamiento del Estado”. “Todos los montos están congelados en pesos y desde el año 2010”, se quejó.

05 Noviembre 2018
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