La votación debe ser transparente

Editorial

La democracia representativa se basa en las elecciones competitivas. Ese punto de partida implica que los gobernados deben elegir a sus gobernantes con libertad, sin fraudes ni proscripciones. Parece una perogrullada. Sin embargo, a los argentinos nos ha costado muchos años y, sobre todo, muchas luchas y vidas perdidas en su defensa o en su reconquista.

Con las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (Paso) a realizarse el domingo venidero, se inicia un proceso de votaciones que culminará con la elección o reelección del Presidente de la Nación. Podrá ser en primera vuelta (el 27 de octubre) o, en su defecto, en un ballottage (el 24 de noviembre). Es mucho más que un proceso formal.

Se entiende que muchos argentinos, a una semana de las Paso, desconozcan de qué se trata o sigan desinteresados. También es entendible que muchos estén decepcionados o sigan irresolutos. Atento a esta realidad que cualquier encuesta de opinión demuestra claramente, es fundamental destacar la importancia del voto como fuente de legitimidad.

La elección de su primer mandatario es fundamental para cualquier país democrático del mundo. No se trata de elegir un mesías que nos salvará de todos los males habidos y por haber. Varias veces hemos cometido ese error y lo hemos pagado con creces. Por el contrario, se trata de dar un mandato, a partir de las propuestas hechas en la campaña electoral.

Es fundamental, por lo tanto, que los ciudadanos concurramos a votar en las Paso y, luego, en las elecciones generales. En Argentina, el voto es obligatorio. Pero no se trata del mero cumplimiento de un deber legal. El voto de cada uno vale. No participar significa delegar en otros la decisión más importante en la vida institucional de un país en democracia.

Asimismo, es fundamental que se garantice la transparencia del proceso electoral. Sería terriblemente dañino y perjudicial para la credibilidad pública que se sospeche del escrutinio y el resultado. Lamentablemente, en la Argentina, el proceso electoral sigue bajo la órbita del Poder Ejecutivo Nacional y no de un organismo independiente.

La Cámara Nacional Electoral (CNE) ha exigido al gobierno nacional que garantice a todos los partidos y alianzas intervinientes, la fiscalización tanto de la carga como de la transmisión de los datos. De esa manera, la acordada de la CNE hizo lugar a sendas peticiones de las dos principales fuerzas políticas que compiten con el oficialismo.

La decisión del gobierno nacional de desplazar a la empresa española Indra y optar por la venezolana Smartmatic ha generado un sinfín de dudas y acusaciones. Pesa sobre el Correo Argentino y la Dirección Nacional Electoral, dependiente del ministro del Interior Rogelio Frigerio, la responsabilidad de garantizar la transparencia de esta votación y las que vendrán.

05 Agosto 2019
Whatsapp
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar