Avilés, preocupado por Caserio en Turismo

El carnicero de Urca

Entre quejas varias y reclamos de todos tipos, sigo recibiendo los pedidos para las fiestas. Viene lindo el cuadernito con las anotaciones, con los clásicos pecetos a la cabeza. Veo mucha gente llegando cansada a cerrar un año duro pero siempre nos queda la esperanza de que la cosa vaya a repuntar. Se ve que el cansancio me pegó a mí también porque he arrancado con estas reflexiones que seguramente a ustedes demasiado no les deben interesar.

Ustedes están esperando que les cuente lo que escuché de mis clientes que están donde se corta el bacalao, por citar una expresión no muy actual. Y uno de los que estuvo el sábado bien tempranito, cuando estaba abriendo, es un viejo cliente que hace rato ocupa cargos bien de segunda línea pero que conoce al dedillo lo que pasa en todos lados. El hombre venía con ganas de hablar y de que le buscara unas buenas costillas para meter el domingo en la parrilla con los hijos y nietos.

Así que me puse a revisar la cámara mientras lo escuchaba. Me contó que había viajado a Buenos Aires y que había estado con la gente de Carlos Caserio. Así que le pregunté qué va a ser de la vida de ese señor, y me dijo que sigue sin saberse, que “lo están matando”, bajando y subiendo del gabinete de Alberto Fernández, que Cristina lo quiere en el Senado, y que si llega a quedar como funcionario es probable que no sea en Transporte, sino en Turismo.

Lo miré con cara de que me sonaba a bajarlo un poco de rango, mientras le sacaba un poco de grasa a las costillas. No hizo demasiado caso a mi observación y siguió. Me dijo que apenas se conoció que podía ir a Turismo, que ahora está en manos del cordobés Gustavo Santos (“que casi seguro vuelve al gabinete de Schiaretti, acá en Córdoba”, dijo como al pasar), se encendieron las alarmas.

Parece que al peor que le cayó fue a Esteban Avilés, el ex intendente de Carlos Paz, futuro legislador y “muy posible funcionario provincial”.

Le pregunté por qué y me contó que Caserio y Avilés están más que enfrentados: se detestan. Compitieron y se dijeron de todo en la elección municipal pasada en Carlos Paz, donde el pollo de Avilés le ganó a la hija de Caserio, Mariana.

Y que la gente de Avilés cree que si Caserio va a Turismo “no sería una buena noticia” para la villa serrana, que es la principal plaza de Córdoba.

Pesé, le cobré, lo saludé con mucho afecto y me quedé pensando estas intrincadas cosas de la política.

Y ya se empezó a mover todo un poco más la mañana del sábado.

Nos vemos el lunes.

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