Domiciliarias, a fuego lento

El ojo de Horus

Domiciliarias, a fuego lento

En la vida muchas veces las apariencias nos engañan y las frustraciones nos castigan. Cuando hace sólo un par de semanas el coronavirus desembarcó en nuestro país, varios abogados defensores vieron la coyuntura como una imperdible chance de conseguir prisiones domiciliarias para sus detenidos. Rápidamente esgrimieron el alto riesgo de contagio en las hacinadas cárceles cordobesas. Los certificados de enfermedades respiratorias, cardiovasculares y otras patologías se convirtieron en cartas ganadoras y -sin demasiadas demoras- se hicieron las presentaciones. Sin embargo, hasta el momento, sobran los dedos de una mano para contar las resoluciones favorables.

Sólo los empresarios Oscar Cerutti y Jorge Monferini de Euromayor, y Miguel Mitre (actualmente juzgado por el robo en Nueva Córdoba), lograron volver a sus domicilios. Teniendo en cuenta que en la justicia provincial ha habido más de trescientos pedidos, estamos hablando de sólo un 1%.

En la Federal, sólo consiguió una domiciliaria transitoria el represor condenado a perpetua ex policía Carlos "Tucán" Yanicelli, quien de todos modos sería regresado a Bouwer si su salud evoluciona bien tras los stents cardíacos que le fueron colocados. Afortunadamente, y a pesar de los rumores, por ahora no se registró ningún caso de coronavirus en el ámbito del Servicio Penitenciario. Por lo tanto, el grifo de las domiciliarias casi no se abrió, o como dice un viejo abogado penalista: "Está restrictivo". Para quienes de tanto en tanto nos deleitamos con la dulce voz de la canaria Rosana bien nos cabe la metáfora … "A fuego lento tu mirada…".

Justicia premium

Cuando el año judicial empezaba a ganar velocidad apareció el nuevo coronavirus Covid-19 y también en Tribunales -casi todo- quedó patas para arriba. Ya transitando la tercera semana de la feria obligada, hay satisfacción por los resultados obtenidos gracias al ‘plan socorro’… es que de apuro se tuvieron que armar dos Unidades Fiscales, el colapso inicial de las Unidades Judiciales se fue achicando y se tuvo que multiplicar el uso de la tecnología para avanzar con las causas más urgentes.

Por caso, las videoconferencias tuvieron una prueba de fuego que superaron largamente. De manera anticipada y obligada -porque además no quedaba otra alternativa- esta modalidad permitió el contacto visual y auditivo entre presos, abogados defensores y fiscales. Como dijo un vocal del Superior Tribunal, estos contactos por videos son un "chiche" con un futuro enorme que, además, acelerarán la implementación de la digitalización.

La única contra para poner la quinta con la modernización, un dato que no es menor, es la falta de financiamiento. En todo caso, lo que esta contingencia está demostrando es que un nuevo Poder Judicial está a la vuelta de la esquina. Entre algunos jueces y fiscales, muy acostumbrados al papel y la lapicera, todo esto mete mucho miedo y desconfianza; en cambio, otros más entusiasmados se atreven a decir que a este ritmo en no mucho tiempo estaremos frente a una justicia premium.

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar