Cachito

El ojo de Horus

Cachito

La vuelta de los juicios con jurados populares en el interior provincial se dará el próximo 13 de julio en San Francisco, cuando Darío Daniel Álvarez, de 25 años, comience a ser juzgado por un espantoso e incomprensible crimen que habría cometido en Estación Luxardo, un pequeño poblado cercano a la capital del departamento San Justo. Según la acusación, el 27 de abril del año 2017 el imputado llegó al carribar llamado "El Carrito de Cachito" y que explotaba Jesús Ernesto "Cachito" Camisassa, de 77 años.

De acuerdo a la prueba, Álvarez lo habría golpeado muy fuerte en la cabeza y el laborioso septuagenario jamás pudo recuperarse para finalmente fallecer. Lo hizo para robarle un viejo teléfono Nokia, algo de dinero, mercadería y dos sándwiches de salame milán. De acuerdo a la investigación, se subió luego a un colectivo del Transporte Morteros para huir del lugar. Sin embargo, al igual que el pez que por la boca muere, Álvarez hizo llamadas con el celular robado y entonces se incriminó de una manera contundente. La carátula es de homicidio en ocasión de robo, por lo tanto, la condena sería no inferior a los 15 años de prisión. Claro que como en otras tantas dolorosas historias, también en esta la pregunta será eterna ¿Por qué? ¿Por qué a Cachito?

“Booking boy”

En el mundo de la Criminología mucho se discute sobre los pilares que sostienen la conducta delictiva. Según dicen algunos especialistas, la pobreza y las necesidades extremas pueden empujar a una persona a apropiarse de lo ajeno para comer. En otros casos, la cultura pandillera lo lleva a un ladrón a considerar lo que hace sencillamente como "su trabajo". Pero resulta interesante el comportamiento de aquellos que sienten vocación y, a sabiendas que pueden ser detenidos, no amedrentan en su motivación de copiarle a las langostas y saltar de una víctima a otra sin ninguna culpa.

Es más, el arte cinematográfico ha premiado a algunos de ellos considerándolos auténticos estafadores premiun. En los próximos días, el cordobés Pablo Daniel Figueroa, de 28 años, será nuevamente condenado por desvalijar departamentos. A principios de 2019, el acusado había recibido 3 años de prisión condicional por llevarse desde televisores hasta cubiertos y sábanas de departamentos de alquiler temporario que conseguía gracias a la plataforma global Booking. Tras recuperar la libertad en mayo del año pasado, Figueroa volvió a sus fechorías y engañó a más de veinte propietarios. Nuevamente apresado, ahora recibirá una condena de no menos de 4 años en Bouwer efectiva. Sorprendido por la historia, un viejo ordenanza de Tribunales no dejaba de reírse cuando una abogada se refería al imputado como el "Booking boy".

 

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar