Por duplicado

El ojo de Horus

Por duplicado

Hace algunos días, el fiscal Enrique Gavier dispuso la detención del empresario Ariel Morassut, por las presuntas estafas de las criptomonedas. Recordemos que ya son una decena los imputados, y varios de ellos presos, por engañar a muchos cordobeses con un impresionante "cuento del tío", para defraudarlos con cifras millonarias, al venderles una criptomoneda inexistente.

Sin embargo, por estos días, Morassut también es investigado por el fiscal Raúl Garzón a partir de una denuncia que hace dos años presentó la Asociación de Empresas de Servicios Fúnebres. La acusación involucra a seis integrantes de la familia Morassut por ser los posibles dueños de las empresas Los Capuchinos y Crematorio El Cónclave.

Según esta denuncia, habrían reciclado ataúdes vendidos previamente a precios imposibles para el mercado. Antes de la cremación retiraban los cuerpos y volvían a vender los féretros. Pero además, se sospecha que cremaron varios cadáveres juntos, y guardado la mezcla de cenizas para entregarlas a los familiares como si hubieran sido individuales. En la presentación se adjunta una filmación sobre los hechos, y se hace referencia al "desmesurado crecimiento económico" de Los Capuchinos.

Por supuesto, estas investigaciones se encuentran en la etapa de recolección de pruebas, sobre presuntos delitos que deberán ser confirmados, eventualmente en un juicio oral y público. Sabido es que "hacer plata fácil" suele ser una tentación irresistible para muchos. La situación judicial de Ariel Morassut pareciera ser complicada y con un mal pronóstico. Por ahora, solo podemos afirmar que está siendo investigado por duplicado.

¿Fue solo un robo?

Uno de los primeros juicios de 2021 se hará en la Cámara Sexta del Crimen y está referido al asesinato del gendarme Gustavo Roldán, ocurrido el 13 de enero de 2019 en su departamento de barrio Alberdi. Los acusados son los hermanos Luciano y Matías Moyano, de 23 y 25 años respectivamente. La imputación es por homicidio en ocasión de robo, por lo que, de confirmarse la prueba recibirían una dura condena.

La investigación del hecho no fue fácil y el fiscal Guillermo González pudo encontrar la pista principal a partir del seguimiento del celular de la víctima, robado y vendido por los sospechosos. Roldán era homosexual y solía vincularse con otros hombres a quienes contactaba vía web o por aplicaciones telefónicas. Los hermanos Moyano habrían dicho que atacaron al gendarme luego que este se vistiera de mujer. Lo cierto es que lo maniataron y lo golpearon con ferocidad, sobre todo en la cabeza, lo que le causó un vómito y una posterior broncoaspiración fatal.

Según el fiscal, el ataque mortal no fue por odio sexual y los acusados solo habrían ido a robar. Por lo tanto, no aplicó el agravante en la imputación final. De todos modos, esta hipótesis será discutida durante el juicio y la principal pregunta sigue abierta. El crimen del gendarme Gustavo Roldán… ¿fue solo para robarle?

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar