Al mal tiempo, buena cara

Las salas de recitales y eventos atraviesan una situación difícil, pero no dejan de trabajar para intentar solventar la actividad. Los empresarios del sector lanzan soluciones temporales, elaboran protocolos y especulan sobre la reapertura de los escenarios

Por Agustin Liotta

 Luego de que Córdoba volviera a retomar el camino de la flexibilización de la cuarentena con la fase 3, algunos rubros y sectores económicos reiniciaron su actividad y otros aún están a la espera de poder volver a abrir las puertas. Pero entre los productores de espectáculos y propietarios de espacios donde se realizan recitales y fiestas, la principal frase que se escucha es “fuimos los primeros en frenar y seremos los últimos en volver”.

Como primera medida, ante la falta de una fecha concreta para poder reabrir los salones al público en general, comenzaron a reprogramar sus grillas de espectáculos que ya estaban previstas. En ese sentido, las salas que suelen recibir artistas internacionales tuvieron la suerte relativa de que la pandemia fue común, también, al país de origen de las figuras. “Eso hizo posible que se pueda manejar la reprogramación de manera efectiva. No hubo tanta demora como cuando hay un contexto normal y tenes que reprogramar por problemas de logística o del mismo cantante”, señaló Juan Manuel Rodríguez, director de Orfeo Superdomo a HOY DÍA CÓRDOBA. Pese a los problemas compartidos entre la mayoría de las plazas -incluso a nivel mundial- Rodríguez advirtió que “es difícil establecer una fecha cierta porque los artistas del hemisferio norte están esperando ver cómo se desenvuelve la situación en América Latina”. El director del domo explicó que algunas fechas de shows internacionales quedaron abiertas pero otras debieron ser canceladas por la estructura compleja de la puesta en escena, como es “Disney On Ice”, que viene a nuestra ciudad todos los años.

Sobre el tema, Ricardo Taier, propietario de Quality, aseguró que para la programación de su espacio se trabajó en posponer las fechas para este mismo año, pero “no tengo la certeza de que se puedan realizar” alguna vez, sostuvo. Y agregó un contratiempo más: los aeropuertos están cerrados y se complica el traslado de los artistas extranjeros y todos sus equipos. Por su lado, Federico “Fresco” Gómez, uno de los socios de Club Paraguay junto a Emanuel Díaz, aclaró que la incertidumbre sobre las fechas canceladas también vale para los artistas nacionales “porque nadie sabe y no tiene mucho sentido poner una fecha”.

No obstante, la mayoría de las salas de recitales y espectáculos pronostican mantener los telones abajo durante el segundo semestre del año. “Este año iba a ser muy bueno, incluso para shows que recién estaban en conversaciones y no habían salido a la venta”, comentó Rodríguez, de Orfeo, y agregó que las expectativas pasaron para el año que viene. “Todo está sujeto a evaluación para ver cuál va a ser el verdadero grado de afectación de la pandemia”, completó. 

 

 

Espectáculos y finanzas

La imposibilidad de realizar espectáculos, y la obligatoriedad de mantener los salones cerrados, impactó de lleno en las finanzas y la situación económica de sus propietarios y de los trabajadores. Taier aseguró que “es una industria muy golpeada y sin auxilio”, y advirtió que “muchas empresas del sector no van a poder abrir de nuevo”. “No solo estamos hablando de los dueños de las firmas, sino también de los trabajadores. Hay un montón de empresas que nos brindan servicios a nosotros que tampoco tienen ingresos”, afirmó.

En ese sentido, el productor José Palazzo explicó que muchos empresarios del rubro se unieron para conformar la Cámara de la Industria del Espectáculo de Córdoba. Esta institución está integrada por los representantes de diversas salas y productoras como Quality, Club Paraguay, Orfeo, Studio Theater, la Sala del Rey, Buenas Noches Producciones y discotecas. Aunque aún restan algunas definiciones para que la Cámara sea reconocida legalmente, el proyecto ya anda sobre ruedas. “En pocas semanas ya logramos muchas cosas. Comenzamos a repartir bolsones a más de 500 personas que lo necesitaban y estamos en búsqueda de créditos para poder mantener la actividad”, comentó Palazzo. Además, señaló que “trabajamos en la asistencia social de miembros de la industria que fueron golpeados por esta situación”.

Por su lado, desde Orfeo aseguraron que las vicisitudes de la crisis económica que se arrastra desde los años anteriores les permitieron afrontar la crisis sanitaria actual con un costo fijo más eficiente. “De todas formas nos pusimos a trabajar para bajar otro tipo de gastos”, comentó Rodríguez.

 

Futurología

Otra de las tareas importantes en las que está trabajando la nueva Cámara, que agrupa a empresarios y productoras de espectáculos, es la elaboración de protocolos que permitan volver a los shows presenciales. “Lo que te pueda decir es hacer futurología porque no hay nada definido”, dijo “Fresco”, de Club Paraguay.

“En principio sería tratar de abrir manteniendo el distanciamiento social, pero la vuelta del rubro yo no la veo posible hasta que haya una vacuna o hasta que esté solucionado el tema. Es muy difícil generar un protocolo que funcione para un evento masivo. Eso genera preocupación porque están los empleados, los proveedores, el alquiler; son un motón de cosas que hay detrás de cada fecha. No sabemos cómo vamos a estar parados”, completó.

En la misma línea se ubicó Juan Manuel Rodríguez, quien agregó que lo verdaderamente complejo será determinar cómo será el comportamiento de la gente asumiendo que concurrir a estos lugares puede significar un riesgo de contagio. “Algunos dicen que la gente va a estar dispuesta a ver a su banda y otros creen que no. De todas formas creo que es un antes y un después en el regreso más próximo. Vamos a tener que achicar la cantidad de asistentes y establecer medidas sanitarias que puedan hacer que la gente mantenga la distancia y que haya una prevención de higiene del público y de todos los que estén trabajando dentro”, imaginó Rodríguez. El empresario sostuvo que los protocolos seguramente variarán acorde a las tipologías de los shows: los que necesitan que el público esté de pie serán de mayor complejidad, mientras que en los que se puedan mantener a la gente sentada serás más sencillos.

Por su lado, Taier marcó dos factores. Por un lado, el rubro del entretenimiento no es de primera necesidad. “Cuando podamos volver a la normalidad, primero la gente va a cubrir sus necesidades, y esperemos que les quede algo de dinero para poder elegir una actividad de entretenimiento”, pensó. Por otro lado, Taier sumó “el cuco del virus”. “Todo está supeditado a la salida de una vacuna de prevención”, resaltó.

Soluciones temporales

Como la mayoría de las actividades de ocio, los recitales también debieron cambiar sus metodologías y adaptarse a la virtualidad. En ese sentido, Taier aseguró que lo más cercano es obtener la habilitación para realizar shows de streaming sin gente. Esta modalidad se llevaría a cabo con la banda en vivo y la presencia de los técnicos en la sala, y con un ingreso pago a un sitio web. “No va a ser negocio pero es una manera de seguir estando presente”, aseguró.

De hecho, el fin de semana se conoció que el Cosquín Rock realizará su primer edición online, e inaugurará una plataforma digital. Palazzo, productor del tradicional festival, explicó que será una plataforma en la que se podrá ingresar por suscripción y dispondrá una amplia variedad de contenidos, como entrevistas con los artistas, ver el show desde diferentes ángulos, en realidad virtual o en 360°. El contenido más importante será el festival en vivo, con bandas tocando desde diferentes partes del mundo. Aunque la fecha para le versión on line del Cosquín Rock aún no fue informada, se supo que las bandas estarán tocando desde escenarios de nuestro país, Uruguay, Paraguay, Chile, Colombia, Perú, Bolivia, México, Estados Unidos y España.

Otra solución es la de Club Paraguay y los “tickets futuros”. Esta nueva opción habilitada pretende hacer que el público se adelante a comprar las entradas para los shows presenciales. Fresco detalló que hay dos modalidades: comprar una entrada individual a 400 pesos para ser usado en cualquiera de las futuras fechas; o el “Golden Pass”a un valor de 4.000 pesos, para acceder a todos los recitales próximos.

De todas formas, las soluciones no dejan de ser temporales ya que, económicamente, las modalidades presenciales dejan más ganancias. Por otro lado, la pasión que se genera en los recitales se transmite desde el escenario, pero también entre los seguidores y fanáticos que generan un clima de goce y disfrute.

 
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