Actores de Hollywood tuvieron un pasado en común: crecieron en sectas

Phoenix, Ryder, Close, Pfeiffer, los Arquette, son algunas de las estrellas de Hollywood que estuvieron involucradas en comunidades extrañas por decisión de sus padres.

Varios actores de Hollywood develaron que crecieron en sectas o en extrañas comunidades. Algunos aseguraron que tuvieron una infancia difícil, pero lograron superarse, mientras que otros, afirmaron que ese estilo de vida los marcó para siempre.

Joaquín Phoenix

Los padres del actor estaban involucrados en un grupo religioso denominado Los Niños de Dios, y como misioneros se mudaron a Puerto Rico. La secta se basaba en la “ley del amor”, sin embargo, fue prohibida en 1978 debido a denuncias por prostitución y pedofilia.

Pero antes de la prohibición, los Phoenix pertenecían a la secta, eran miembros convencidos y por eso, arriesgaron todo lo que tenían. Decidieron criar a sus hijos en un ambiente libre, creativo y con algunas particularidades. El matrimonio no tenía un trabajo fijo, es así, que debían pedir dinero en la calle mientras los chicos -no escolarizados-, por opción- cantaban canciones religiosas.

Cada uno de los integrantes de la familia tenía un nombre vinculado a la naturaleza. River (río), Rain (lluvia), Liberty Butterfly (Mariposa de la libertad) y Summer (verano). A los tres años, Joaquín decidió que él también quería una vida natural, y decidió que se llamaría Leaf (hoja) y que, además, sería vegetariano, decisión que todavía mantiene.

Pero en 1977 la familia abandonó la comunidad y se trasladó a Florida. Tomaron la decisión luego de comprobar que su líder, David Berg, se volvía rico y poderoso mientras que el resto del grupo vivía en la pobreza y era denunciado por hijas y nietas por abuso sexual. Además, se los incentivaba a la práctica del flirty fishing, la prostitución religiosa. Ya alejados cambiaron su apellido, Summer, por Phoenix, en referencia al mito del ave que resucita.

Winona Ryder

La protagonista de la reconocida serie Stranger Things también vivió una infancia particular. Su madre era productora de videos y su padre era un reconocido editor y librero, sin embargo, eligieron una vida hippie.
Cuando la actriz cumplió tan solo siete años, sus padres decidieron instalarse con otras ocho familias en una comunidad llamada Rainbow, al norte de California. Entre todos conformaron una granja y vivían de lo que producían. El grupo tenía como lema la no violencia -aunque luego serían acusados de robo y tráfico de drogas- y el no uso de la electricidad. De esta manera, a falta de televisión y computadoras, Winona se entretenía leyendo. De todas sus lecturas, se hizo fanática de El guardián entre el centeno, de Jerome Salinger. En esa comunidad nació su pasión por la actuación, gracias a las películas comunitarias que se proyectaban en el granero, único lugar donde estaba permitida la electricidad.

Luego de tres años de vivir de esa manera, la familia decidió volver a la ciudad, ya que se dieron cuenta de que ese estilo de vida “no encajaba con ellos”. Winona reconoce que sus padres siguen llevando un estilo de vida bohemio, pero no repitieron experiencias comunitarias.

Glenn Close

La actriz formó parte entre los siete y 22 años, del MRA ((Moral Re-Armament), un grupo ultraconservador. Sus padres William Taliaferro Close y Bettine Moore, aislaron a sus cuatro hijos en esa secta liderada por Frank Buchman, un fanático religioso que sostenía que la cultura era una fuente de pecado y que durante un tiempo simpatizó con los nazis.


Los padres de Glenn viajaron por varios lugares como misioneros tales como Filipinas, Birmania, Japón y la India. Luego, se establecieron en Caux, una pequeña ciudad suiza. Su hogar era un hotel de 400 habitaciones, rodeados por rejas metálicas que no debían pasar “para no caer en manos de los comunistas”, como les advertían. Fue en esa época que el padre de la actriz recibió una oferta para ejercer como médico en el Congo. Su madre y dos de sus hermanas se mudaron con él, y Glenny su hermano quedaron en Suiza al cuidado de los líderes del culto.

A la actriz le marcó esta experiencia al punto, que prefiere no recordar nada de ese estilo de vida. Pero en una entrevista en The Hollywood Reporter contó: “Básicamente no te permitían hacer nada, o te hacían sentir culpable por cualquier deseo antinatural”. Y siguió: “Tenía pesadillas por pensar en cosas que supuestamente no podía pensar. Pesadillas que primero representaban un sentimiento de traición; después, se repetía una idea: ‘Te equivocas, te equivocas’. Finalmente llegó la calma y fui capaz de marcharme […] Pero cuando has estado en un grupo donde te dicen cómo debes vivir y qué debes sentir, desde que tienes siete años hasta los 22, está claro que deja una profunda huella en ti”.

Los hermanos Arquette

Rosanna, Patricia, Alexis, Richmond y David Arquette fueron siempre unidos, las causas posiblemente sean las prácticas que padecieron en la secta Subud. Sus padres se guiaron de las ideas de Muhammad Subuh Sumohadiwidjojo, un líder religioso de Indonesia que animaba a sus seguidores a comunicarse con Dios de una manera distinta y sin importar la religión.

Sus padres junto a un grupo de amigos fundaron Skymont, que significaba, vivir en una comunidad de Virginia y de manera aislada. No usaban electricidad, no tenían baños ni agua corriente. Esta vez, los abusos no fueron de los líderes, sino de sus propios padres. Adictos a las drogas y al alcohol, solían ejercer violencia física contra sus hijos. Pese a estos recuerdos, los hermanos Arquette rescatan que sus padres solo querían “una sociedad utópica”.

Michelle Pfeiffer.

A los 20 años, llegó a Hollywood y mucho antes de ser una estrella, la actriz participó de un movimiento conocido como Respiracionismo. Este grupo afirmaba que las personas pueden dejar de alimentarse y vivir solo de la energía solar. Con apenas 20 años, esta teoría que parece una locura a ella le resultó razonable y adhirió a sus principios.

Según contó en una entrevista en The Telegraph, conoció a los respiracionistas mediante unos vecinos. Al principio creyó que eran entrenadores personales, ya que “trabajaban con pesas y ponían a la gente a dieta, lo suyo era el vegetarianismo”. Poco a poco se fue acercando cada vez más a ellos, participaba de sus reuniones y aunque no llegó a convivir, sí les solía entregar dinero.

Así conoció a su primer marido, el actor Peter Horton, y mientras lo ayudaba a preparar su papel en una película sobre la secta Moon, se dio cuenta de que ella estaba en otra y dejó de asistir a las reuniones y de mantener contacto con sus miembros.

 

 
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