Florencia Puntonet: “Exijo que se me devuelva la paz”

La frase es de la víctima que sufrió abuso por parte de su padre, Antonio Puntonet, cuando tenía 14 años. El Jury analizará hoy si admite el pedido de juicio político en contra de la jueza que le otorgó prisión domiciliaria

Este miércoles a las 9:30 de la mañana estaba previsto que se reuniera el Jurado de Enjuiciamiento de Funcionarios y Magistrados del Poder Judicial (Jury) para evaluar la aceptación del pedido de juicio político en contra de la jueza María Teresa Garay de la ciudad de San Francisco efectuada por la legisladora de Hacemos por Córdoba Carolina Basualdo por “mala praxis judicial” al otorgarle prisión domiciliaria a Antonio Puntonet, de 61 años, quien cumplía una condena de ocho años por haber abusado a su hija, cuando ésta era menor de edad. Sin embargo, a primera hora de hoy sorpresivamente el Jury se suspendió y pasaría a la semana próxima. El motivo de la prórroga habría sido el ingreso a la Unicameral de un polémico proyecto de reforma jubilatoria provincial que sería tratado en esta misma jornada.

HOY DÍA CÓRDOBA entrevistó a Florencia, la víctima que fue abusada por su padre cuando tenía 14 años para intentar dimensionar el alcance la de la medida judicial otorgada hace un mes a su padre.

HDC: ¿Qué siente una niña de 14 años que es abusada por su padre?
Florencia Puntonet (FP): El sentir de cada persona cuando resulta atravesada por un abuso sexual, es único e inigualable. Desde mi lugar puedo decir, en breves palabras, que fue desoladora y traumatizante, la confusión creada por aquella persona que debió cuidarme. Aún más me dolió el día a día, conviviendo con alguien violento. Duele descifrar cuál mensaje es el correcto. Un padre que debe amar, lastima. Un padre que debe cuidar, daña. Mi padre, quien debió protegerme, resultó ser aquel de quien debí escapar.

HDC: ¿Cómo fue el proceso previo a denunciarlo?
FP: Desde siempre sentí un hilo esperanzador en la premisa “la realidad se puede cambiar”. Desde el silencio, busqué incesantemente mejorar en todos los ámbitos que pudiera. Sin embargo, sentía grandes limitaciones y profundas emociones angustiantes. Las decisiones que tomaba estaban forjadas de miedo. Mi personalidad estaba opacada y, de hecho, había aspectos que desconocía de mí. La desazón era constante. Todo cambió el día que comprendí que cada uno se tiene que hacer responsable de lo que hace y que merezco vivir libremente, en paz. Ese día, emprendí el camino reparatorio realizando el primer paso de denunciar a mi agresor. La verdad fue mi brújula. El regalo de este camino es el pleno encuentro con uno mismo. Tras correr el velo de los miedos, del silencio y la timidez, me encontré con mi voz, un fuerte carácter y hermosas ganas de vivir.

HDC: ¿Qué sentiste con la sentencia judicial que condenó a tu papá?
FP: Transité el proceso sin expectativas porque no manejo las circunstancias. Siempre consciente de que lo único que depende de mí son mis actitudes. En este sentido, evité pensar en lo que podría pasar, di lo máximo de mí en todo y una vez que estuvo la sentencia judicial, las emociones fueron variadas. Aquella decisión validó mi sentir. No me sentí contenta porque un familiar esté en la cárcel. Simplemente sentí verdadera paz y libertad porque esta persona tan perniciosa, ya no podría hacer daño. Aquella sentencia validó mi historia de horror y selló el final con una condena a mi agresor. Lo que nunca esperé, es que ese final tuviera un punto y aparte.


HDC: ¿Después de todo, que una jueza le otorgue prisión domiciliaria a tu papá, qué te produjo emocional, psíquica y físicamente?

FP: Creo que en la vida, hay personas que traen regalos de paz y alegría, mientras que hay otras que te traen situaciones traumáticas. No me olvido más de aquel día. Me azoré mucho al enterarme por comentarios de terceros que mi padre “estaba libre”. Esa incertidumbre de no saber qué pasó fue totalmente desoladora. Mi cabeza se escindió, mi cuerpo se desconectó y desde entonces estoy bloqueada en muchos aspectos. Me quedé sin palabras, me quedé sin voz. En este sentido, frente a tanto caos, también recibí muchísimo apoyo de manera masiva en el transcurso de este mes, el cual me significó un gran regalo de fortaleza. Hoy, entiendo que es un tiempo de reinvención y que no es momento de rendirse. Hay que seguir adelante y continuar luchando por lo que a uno le pertenece. Simplemente exijo que se me devuelva la paz que anteriormente se me dio, aquella que me concedieron de manera justa y constitucional. Que la señora jueza se haga cargo de su accionar manifiestamente irregular y, por otra parte, como proceso independiente al enjuiciamiento político, exijo al Tribunal Superior de Justicia que revea la medida y que el agresor cumpla la condena que se le dictó, en la cárcel. Creo que la vida se trata de ayudar a otros, y si esta vivencia sirve como precedente para que otras personas comiencen su camino de sanación, ese es el sentido que realmente importa.


De aceptarse la denuncia contra la magistrada de San Francisco, de acuerdo a los tiempos fijados en la ley 7.956, el Jury notificará al Fiscal General de la Provincia quien deberá formular la acusación y ofrecer las pruebas pertinentes en un plazo de 30 días contados desde que fue notificado. Mientras que, una vez notificada, la jueza Garay tendrá un plazo de diez días para presentar su defensa por escrito y ofrecer las pruebas que justifiquen el otorgamiento de la prisión domiciliaria a Puntonet. Según denunció el abogado querellante, Juan Rivero, la magistrada no notificó a la víctima y resolvió en contra de las opiniones del médico forense y de la fiscal Quaglia.
La defensa del violador alegó problemas cardíacos, hipertensión y diabetes del detenido quien se encontraba cumpliendo la condena en la Unidad Penitenciaria Nº 7 de San Francisco.

 

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar