Massot, cuestionado y aislado en Córdoba

El carnicero de Urca

Acá estamos, hemos vuelto a nuestro tradicional espacio de los lunes. Estaba pensando que ahora se vienen las presidenciales, así que capaz haya varios lunes que pasemos a martes. Aunque pensándolo bien, no sabemos qué va a pasar esta semana, qué me voy a poner a pensar lo que andaré haciendo en noviembre.

Lo que sí, por lo que vi en la carnicería estos días, que la presidencial pinta con mucho más temperatura que lo que fue la provincial o la municipal. En todas las semanas previas nadie se trenzó por uno u otro ni escuché a nadie decir una onda “si sigue Schiaretti, me voy de Córdoba”, “si gana Negri, vendo todo y me las tomo de acá”.

En cambio, hacen fila en el mostrador para decir barbaridades de Macri o de Cristina, según sea el cliente.

A mí eso me perjudica un poco, porque la gente se enoja mucho con esos temas y cuando la gente se enoja, compra menos. Encima que hay crisis…

Así que, si bien me gusta que se hable de política para tener datitos que les cuento a ustedes, no me gusta mucho que se discuta fuerte.

Justamente después de una trenzada que tuve entre una macrista y un cristinista esta semana, entró ese cliente que es funcionario en Buenos Aires y que apenas llega los viernes, va directo a la carnicería para comprar el asado del fin de semana. Ya les conté alguna vez de él.

Tiene buenos datos del gobierno nacional. Bueno, en realidad es funcionario del gobierno nacional.

Alcanzó a escuchar la última parte de la discusión pero se mantuvo al margen. Cuando nos quedamos solos, y con la confianza que nos une de años, arranque con un “qué palizóN que les pegaron acá en Córdoba”.

Se sonrió. Y sin inmutarse me respondió: “No, no se confunda, nosotros no jugamos”.

Ahí me empezó a contar que Macri va a poner todo ahora para la elección presidencial, que no le va a ser sencillo armar la lista en Córdoba y que de todos los golpeados, algo de respeto le quedó a Negri, un poco menos a De Loredo y que Mestre ha quedado afuera de todo.

Yo le iba preparando las costillas y él siguió contándome detalles de la puteada de Carrió a Massot. Entonces le pregunté por Massot, un caso mucho más extraño que el de Llaryora porque es diputado nacional por Córdoba y nunca alquiló ni un departamento acá.

“Está afuera de todo. Se va con su jefe Monzó. Jugó muy mal y Peña no se lo perdona, más allá de lo que diga Carrió. Acá en Córdoba no lo quiere nadie salvo De Loredo. Pero si el muchachito se quiere salvar se tiene que desprender ya mismo de Massot”, monologó mi cliente.

Le puse una morcilla de yapa en la bolsa, le cobré, lo saludé y me quedé pensando que hay un nivel de rosca que nunca voy a terminar de entender.

Será que soy un simple carnicero que escucha cosas.

Nos vemos el lunes.

20 Mayo 2019
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