De Loredo, ¿prescindente?

El carnicero de Urca

Veníamos bien con el verano, pero en la semana que pasó fueron más, muchos más los lamentos que ninguna otra cosa. No hubo uno que entrase a la carnicería y no dijese algo de la lluvia, o del frío, o del viento... Y todos, algo de los precios.

Yo entiendo a los turistas, que se gastan un dineral y no pueden ir a al río o la pileta, más los que tienen chichos y no saben dónde meterlos los días lluviosos. Pero como mi negocio está ligado con el campo, sé perfectamente lo bueno que es la lluvia para la producción. Al menos cuando llueve y para y hay canales de drenaje, que a las vacas y a las cosechas de las provincias del norte, con los campos sin poder drenar porque les taparon las alcantarillas, adiós a todo.

Así es la vida, mis queridos amigos, a unos por poco y a otros por mucho. Estoy medio filosófico, porque anduvimos con bajo movimiento esta semana: de aquellos buenos asados que vendí los findes anteriores y que conté aquí, esta semana no tuve ninguno. Se acabó lo que se daba. Rarísima esta segunda quincena de enero, con menos gente que la primera.

Y cuando yo tengo menos clientes, también escucho menos comentarios de todo lo que pasa en la política y que suelo contar por acá. De lo más jugoso, fue que vino un cliente que vive en la misma cuadra de la carnicería y que hacía varios meses que no pasaba por acá. Como tenía tiempo, le pregunté por su vida y si seguía siendo amigo de De Loredo (porque creo que fueron al colegio juntos, o algo así).

Me dijo que sí, que había estado con él apenas volvió de vacaciones, la semana pasada, que estaba a pleno con la campaña, con muchas recorridas y muchas redes sociales.

Me empezó a contar sobre los equipos, lo que “el Rodri” (como le dicen entre los íntimos) está pensando para ser candidato, y un montón de detalles de estrategias y cálculos. Pero como yo soy medio básico lo interrumpí, mientras le preparaba los bifes de nalga para milanesas, y le pregunté si estaba con Negri o con Mestre.

El amigo de De Loredo carraspeó, esa tosecita medio nerviosa que pone la gente cuando tiene que tocar temas jodidos, y arrancó: “El Rodri va a seguir prescindente, al menos por ahora: e-qui-dis-tan-te. Sin preferencias ni distanciamiento ante cada uno. Y cuando reciba una señal clara desde Buenos Aires, tal vez juegue para un lado. Es un hombre leal al Presidente, y hará lo que Macri diga”.

Mirá vos, dije para mis adentros, pero no le respondí nada. Pesé los bifes y cuando le estaba por cobrar, me dijo que creía que “Luisito” Juez iba a terminar siendo candidato a diputado nacional, no a intendente; y que sacando a Juez no hay muchos posicionados para disputarle a su amigo “el Rodri” la candidatura a intendente. La verdad es que no tengo claro si será así o no. Y como no entró después por largo rato ningún cliente como para seguirla, me quedé nomás con eso.

La siguiente clienta entró quejándose de la lluvia, pero yo ya no tenía ganas de decirle que la lluvia, a pesar de las inundaciones del norte, también hace bien en algunos lados. Porque hasta en eso ya me hacen dudar; así que le seguí la corriente con el clima.

Espero que esta semana se mueva un poco más y tenga algo más picante para contarles.

Nos vemos el lunes.

21 Enero 2019
Whatsapp
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar