¡Cuidado, soy padre primerizo! (pero practico mindfulness)

Laboratorio de padres | Por Juan Manuel Ferreyra

Un bebe en nuestras vidas es sin dudas amor, risas, alegría y felicidad. Un bebe en nuestras vidas de padres primerizos también es más responsabilidades, incertidumbres, miedos y un sinfín de emociones nuevas y contradictorias. Ahora una vida depende pura y exclusivamente de nosotros. Ser padre implica muchos compromisos y deberes, y muchas horas de dedicación. Ser padre me hizo dudar de mis capacidades, me hizo comparar con otros padres e inmediatamente me hizo valorar a los míos.

Empezamos a vivir situaciones estresantes, los vemos llorar y no sabemos qué le pasa. Un mundo de posibilidades (casi siempre negativas) se nos presentan en la cabeza. Si a todo esto le sumamos la falta de espacios de recreación y un incorrecto descanso, sin dudas estamos frente un coctel que merece atención. En este panorama “alentador” se torna elemental el manejo de nuestras emociones, por salud propia y de nuestra familia. Conocernos y en base a eso, gestionarnos. El mundo de las emociones nos atraviesa de lleno y es aquí donde echar mano a cuanto libro de autoayuda o consejo seguro nos hará bien.

Entonces te pregunto, ¿te gustaría disfrutar más de esta etapa tan importante? ¿Vivirlo de forma más relajada? Pues en este escrito no te voy a dar ninguna solución mágica pero si me parece interesante mencionar que expresar las emociones y pensamientos que nos están generando estrés es un importante primer paso. Debemos tener en cuenta que las emociones son estados de ánimo. El miedo, al igual que el amor, es un estado que se contagia. Si adoptamos una actitud positiva siendo conscientes de lo que nos ocurre, empezaremos a ver las cosas de otro modo. El psiquiatra Viktor Frankl dice que cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.

En momentos en que nos desbordamos, que el llanto del bebe y el cansancio nos superan, la clave es volver a un estado de calma. Y cómo logro esa calma es la pregunta que te estarás haciendo. Mediante una respiración profunda, sintiendo nuestro cuerpo y por lo tanto siendo más conscientes de lo que nos pasa. Con esta práctica, por más simple que parezca, podrás surfear mejor tus emociones, evitando reacciones impulsivas, aprendiendo a ser un padre o madre que valora las pequeñas cosas. Pausarnos y observar lo que nos pasa como una práctica cotidiana nos ayuda a revertir el piloto automático de la mente. Esta práctica es conocida como Mindfulness, y consiste en respirar profundo, y nos invita a valorar la vida desde una nueva perspectiva: la de ver con claridad lo que está ocurriendo aquí y ahora.

En Conclusión
necesitamos estar bien para poder vivir con tranquilidad las frustraciones que nos afloran en estos momentos de cambio constante. No te compares, ni busques ser el mejor, no hay ningún manual que te dé recetas de cómo hacerlo. Concentrate en tu hijo y tu familia que son lo importante. Una de las virtudes del mindfulness es que experimentamos los sentimientos con cuidado y claridad, en lugar de ir tras ellos desenfrenadamente. Pudiendo elegir así vivir en amor y alegría.

19 Junio 2019
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