Bolsonaro obtuvo un triunfo contundente

El candidato ultraderechista se imponía con casi el 47% de los votos en las elecciones de Brasil, aunque deberá ir al ballottage

La noticia que parecía inverosímil hace pocas semanas se convirtió ayer en una inquietante realidad: el ex capitán del Ejército y candidato ultraderechista Jair Bolsonaro ganó la primera vuelta electoral en Brasil por un margen tan grande de votos que casi llega directamente a la Presidencia sin pasar por el ballottage, instancia que deberá dirimir el próximo 28 de octubre con un Fernando Haddad golpeado, ya que no pudo encarnar suficientemente la herencia política de Luis Inacio Lula Da Silva como para captar sus votos, pues hasta la proscripción en septiembre pasado figuraba como favorito indiscutido en los sondeos de intención de voto.

Con el 96% de las mesas escrutadas, el candidato del Partido Social Liberal (PSL) se imponía ayer en las elecciones celebradas en el vecino país con el 46,55% de los votos válidos, quedando a pocos puntos del 50% más un voto necesario para ganar en primera vuelta. Segundo, a casi la mitad de distancia, se ubicaba Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), con el 28,58% de los sufragios válidos, lo que le alcanzaba para llegar a la segunda vuelta más incierta que haya tenido Brasil en las últimas décadas. El izquierdista Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), se ubicaba tercero, con 12,51% de los sufragios, lejos de los dos más votados, mientras que cuarto se instalaba Geraldo Alckmin (Partido de la Social Democracia Brasileña - PSDB), con el 4,81%, y quinto Joao Amoedo (del Novo), con el 2,72%.

Un dato que resultaba elocuente sobre la complejidad del escenario que enfrentará Haddad en la segunda vuelta, es que la suma de todos los votos de los tres contendientes detrás de Bolsonaro ni siquiera alcanzaba para igualar su marca, en un comicio donde los votos en blanco o nulos sumaron 10.000.000 (la mitad de la diferencia que le sacó el postulante del PSL). Con una campaña construida en base a la lucha contra la corrupción y la promesa de mano dura en las políticas de seguridad para enfrentar la creciente criminalidad, Bolsonaro necesita sumar poco más de tres puntos entre el 22% que no votó al PT para ganar el ballotage. “Se decide hoy”, pronosticó Bolsonaro al concurrir al centro de votación, y con el pulgar levantado declaró sonriente: “¡El 28 vamos a la playa!”, en referencia al día previsto para la segunda vuelta.

Su exagerado optimismo no quedó empero lejos de la realidad, aunque igualmente su nombre asoma como una amenaza mayúscula para el futuro continental debido a un programa político radical, de neto corte neoliberal, y su reiterado coqueteo con la última dictadura militar y las políticas autoritarias.

El comicio mostró una reconfiguración radical del escenario político brasileño: el pobrísimo desempeño de la alianza oficialista bajo la candidatura de Alckmin dejó al PSDB -uno de los partidos tradicionales, del ex presidente Fernando Henrique Cardoso-, al borde de la desaparición; mientras que también sorprendió la nula performance de Marina Silva (Rede), que apenas rozó el 1%, al igual que el ex ministro de Economía Henrique Meirelles (MDB), que sacó apenas el 1,2%. A fin de cuentas, la polarización entre el PT y Bolsonaro traduce la disyuntiva que enfrenta una sociedad sumida en una profunda crisis institucional, política y social.

Fuerte respaldo en el Centro, Sur y Sudeste

La fuerza del candidato a la presidencia Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal-PSL), impulsó a los candidatos en el Sur y Sudeste, donde el ex capitán del Ejército consiguió un aplastante respaldo entre los votantes. En Paraná, donde Bolsonaro tiene el 47% de los votos, Ratinho Junior (del PSD, pero aliado al PSL) fue elegido por ejemplo en la primera vuelta con el 60% de los votos. En Santa Catarina, la disputa quedó para la segunda vuelta entre Gelson Merisio (PSD) y el Comandante Moisés (del PSL de Bolsonaro), que aparecía en cuarto lugar en las encuestas de intención de voto más recientes, pero logró imponerse sobre los candidatos Mauro Mariani (del MDB) y Décio Lima (del PT). El estado sureño fue el campeón de votos pro-Bolsonaro en la región, donde el 65,84% sufragó por el postulante. A su vez, en Río de Janeiro Bolsonaro obtuvo casi el 60% de los votos, mientras que en San Pablo llegó al 53,02%. En la región Norte, a su vez, Bolsonaro se imponía en tres de los cuatro estados: Acre (con el 58,25% de los votos), Amapá (40,74%) y Amazonas (44,28%), mientras Fernando Haddad ganó en el estado de Pará (con el 40,63%). En el centro del país, además, Bolsonaro ganó en sus cuatro estados.

Dilma se quedó afuera del Senado

La primera vuelta electoral dejó el peor escenario para el Partido de los Trabajadores (PT), que en caso de ganar el ballottage, deberá gobernar con la mayoría de los estados en contra. La ex presidenta Dilma Rousseff (PT), destituida en un golpe parlamentario en 2016, perdió de hecho la elección para un lugar en el Senado por el estado de Minas Gerais, al quedar en cuarta posición con un 15,04% de los votos. De acuerdo a los resultados, Rousseff -quien lideraba todos los sondeos previos a las elecciones-, quedó muy lejos de las dos primeras posiciones que daban derecho a llegar al Senado: los vencedores fueron Rodrigo Pacheco, de Demócratas (DEM), con un 20,7% de los votos, y el periodista Carlos Viana, candidato por el Partido Humanista de la Solidaridad (PHS), con un 20,34%. Además, el gobernador de Minas Gerais, Fernando Pimental, importante líder del PT y correligionario del ex presidente Lula da Silva, fue derrotado en su intento por ser reelegido como mandatario del segundo estado más poblado de Brasil. El escenario al final del día mostraba al PT sólo ganador en el empobrecido Nordeste del país, con el Brasil profundo dominado por su rival.

08 Octubre 2018
Whatsapp
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar