El papa alertó sobre la utilización de la justicia en Latinoamérica

En una cumbre panamericana de jueces, repudió el uso de la ley con fines políticos

ROMA.- El papa Francisco tuvo otra vez una fuerte definición para el escenario americano, al cerrar una cumbre panamericana con un centenar de jueces y juezas de todo el continente donde manifestó su preocupación por el uso indebido de la ley para intervenir en los escenarios políticos de cada país, así como también por la presión a los jueces que defienden derechos sociales.

“Me preocupa una nueva forma de intervención exógena en los escenarios políticos de los países a través del uso indebido de procedimientos legales y tipificaciones judiciales”, aseveró Francisco en su discurso ofrecido en la Casina Pío IV del Vaticano, sede de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, donde desde el lunes se realiza la cumbre sobre “Derechos sociales y doctrina franciscana”.

“El lawfare, además de poner en serio riesgo la democracia de los países, generalmente es utilizado para minar los procesos políticos emergentes y propender a la violación sistemática de los derechos sociales”, advirtió el papa en un extenso discurso, donde aseguró que “para garantizar la calidad institucional de los Estados es fundamental detectar y neutralizar este tipo de prácticas que resultan de la impropia actividad judicial en combinación con operaciones multimediáticas paralelas”. El sumo pontífice incluso se salió del libreto para considerar que “el juicio previo, mediático, lo conocemos todos”, en una sugestiva frase.

Francisco recordó a los magistrados de todo el continente que muchas veces la defensa de los derechos sociales sobre otros tipos de intereses implican fuertes consecuencias para ellos: esa actitud “los enfrentará no sólo con un sistema injusto sino también con un poderoso sistema comunicacional del poder, que distorsionará frecuentemente el alcance de sus decisiones, pondrá en duda su honestidad y también su probidad”, advirtió. “Es una batalla asimétrica y erosiva en la que para vencer hay que mantener no sólo la fortaleza sino también la creatividad y una adecuada elasticidad”, resaltó Francisco, que exclamó: “¡Cuántas veces los jueces y juezas se enfrentan en soledad a las murallas de la difamación y del oprobio! Ciertamente, se requiere de una gran entereza para poder sobrellevarlas”, destacó.

“Me preocupa constatar que se levantan voces, especialmente de algunos doctrinarios, que tratan de ‘explicar’ que los derechos sociales son ‘viejos’, están pasados de moda y no tienen nada que aportar a nuestras sociedades. De este modo confirman políticas económicas y sociales que llevan a nuestros pueblos a la aceptación y justificación de la desigualdad e indignidad”, lamentó el papa, que deploró “la ‘injusticia social naturalizada’ y, por tanto, invisibilizada que sólo recordamos o reconocemos cuando algunos hacen ruido en las calles y son rápidamente catalogados como peligrosos o molestos”.

Lo escuchaban un centenar de jueces y juezas de Estados Unidos, Brasil, México, Paraguay, Colombia y demás países de América, así como de Argentina, país que llevó la delegación más numerosa, encabezada por el ex juez de la Corte Suprema Raúl Eugenio Zaffaroni

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar