El MAS se disponía a reclamar las autoridades de la Asamblea

Mientras Áñez renovaba la cúpula militar, el oficialismo intentaba sesionar contra su autoproclamación

LA PAZ.- La crisis política que atraviesa Bolivia se agudizó ayer en medio de la fuerte represión desatada por las fuerzas policiales y militares en las principales ciudades del país. Mientras la Policía Nacional de Bolivia y las Fuerzas Armadas ocupaban las calles de La Paz, El Alto y Santa Cruz, la incertidumbre por la conducción del país se mantenía en vilo.

El martes pasado, la senadora de la oposición, Jeanine Áñez, se autoproclamó como presidenta interina de Bolivia y, pese a contar sólo con el aval del arco militar y policial, ayer efectuó lo que fue considerado como su primer acto institucional. También cuenta con el apoyo del líder opositor Fernando Camacho, uno de los principales impulsores de las violentas manifestaciones contra el ex presidente, Evo Morales.

Para Áñez, el golpe de Estado no existió y el “fraude electoral” cometido por el Movimiento al Socialismo (MAS), en el marco de los comicios generales del 20 de octubre, fue evidente. Así se manifestó durante el acto en el que renovó autoridades de las Fuerzas Armadas. “Hoy (por ayer) comienza una ruta democrática para reponer la legalidad. He encomendado a la Policía y a las Fuerzas Armadas que garanticen la pacificación del país. Ha llegado la hora de acabar la confrontación”, añadió Áñez desde el Palacio del Quemado, como se conoce al histórico edificio ubicado en el centro de La Paz que Morales decidió no utilizar por considerarlo un símbolo del viejo poder.

En el acto, Áñez le tomó juramento a Carlos Orellana Centellas como nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. El puesto era ocupado por Williams Kaliman, el general que el domingo “sugirió” a Morales su renuncia.

Durante la misma jornada debía sesionar la Asamblea Plurinacional Legislativa de Bolivia, compuesta por el Senado y la Cámara de Diputados. En este contexto se preveía que los senadores y diputados del MAS rechazaran a Áñez como presidenta. Sin embargo, las fuerzas policiales impidieron el ingreso los senadores, quienes decidieron sesionar recién hoy.

Cabe recordar que, pese a haber renunciado el domingo, tras la salida de Morales del Gobierno, la senadora Adriana Salvatierra reapareció ayer e intentó ingresar al recinto junto a la bancada del MAS. Si bien reconoció que hizo su renuncia pública, también dijo que la correspondencia no se leyó en el Senado, por lo cual sigue en el ejercicio del cargo. “Estas son las muestras de que es un golpe de Estado y de que las fuerzas del orden no brindan ni una sola garantía para la seguridad de nadie, están aquí para reprimir, para gasificar y para obedecer a las órdenes de un Gobierno que lo único que hace es intentar naturalizar un golpe de Estado”, reclamó.

Al igual que en el Senado, la intención de los diputados del MAS, en tanto, era sesionar durante la noche de ayer y reestructurar sus autoridades. Al igual que en senadores, contaría con los votos necesarios ya que de un total de 130 miembros, 88 pertenecen al MAS, es decir, alrededor de dos tercios.

Histórica cabildo abierto en El Alto

Miles de bolivianos se concentraron ayer en la ciudad de El Alto, en un masivo cabildo abierto, para rechazar el golpe de Estado que obligó al mandatario boliviano a renunciar a su cargo y la autoproclamación de la senadora Jeanine Áñez como presidenta de la Nación. Al mismo tiempo, pidieron que los medios de comunicación que fueron amenazados visibilicen la represión encarada por las fuerzas policiales y militares.

Uno de los reclamos más importantes fue que se permita a sesionar a la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia. Cabe recordar que la Policía impidió ayer el ingreso de los miembros del Movimiento al Socialismo (MAS) al Senado. Finalmente, anunciaron un paro indefinido hasta que sus demandas sean atendidas. Por otra parte, aseguraron que su intención no es generar violencia y rechazaron la militarización de algunas de las comunidades más importantes del país. En simultáneo, el ex presidente Morales, quien se encuentra asilado en México, llamó a un diálogo nacional para frenar la violencia que se desató tras su renuncia. 

Trump reconoció como presidenta a la senadora Áñez

WASHINGTON.- El Gobierno de Estados Unidos encabezado por Donald Trump, reconoció el pasado martes, la autoproclamación a la presidencia boliviana de la senadora opositora, Jeanine Áñez. En este plano, el embajador estadounidense ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, apuntó contra el gobierno del ex presidente Morales, y advirtió que era una “amenaza para la democracia”. De igual forma, el mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, felicitó a Áñez por “asumir constitucionalmente la presidencia de Bolivia”. Finalmente, el también autoproclamado presidente de Venezuela, Juan Guaidó, señaló que la presidenta interina es una “inspiración” para Caracas. Asimismo, el mandato es apoyado públicamente por las Fuerzas Armadas y la Policía boliviana. 

Las críticas de Evo

LA PAZ.- Asilado en Bolivia, el ex presidente Morales criticó al gobierno de los Estados Unidos por reconocer a Jeanine Añez como autoridad del Poder Ejecutivo. “Condenamos la decisión de Trump de reconocer al gobierno de facto”, escribió Morales en su cuenta de Twitter. “El golpe de Estado que provoca muertes de mis hermanos bolivianos es una conspiración política y económica que viene desde Estados Unidos”, añadió. Por otra parte, felicitó al pueblo alteño por el multitudinario cabildo abierto en el que miles de bolivianos rechazaron a Áñez como presidenta (ver nota aparte). 

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