El asesinato racista de George Floyd encendió la furia ciudadana

Las protestas y disturbios contra la violencia policial se extendieron a todo el país, con miles de detenidos. Los incidentes dejaron dos nuevas muertes, un joven de 19 años baleado en Detroit y un policía en Oakland 

WASHINGTON.- El salvaje asesinato del afroamericano George Floyd por parte de la policía de Minneapolis fue la chispa que terminó de encender la bomba de un Estados Unidos agobiado por la pandemia del coronavirus, la disparada del desempleo a causa del freno de la economía, la creciente división política alentada por el propio presidente Donald Trump y las tensiones raciales como candente fondo.

Medio centenar de grandes ciudades norteamericanas fueron escenario de violentos disturbios y una fuerte represión policial el fin de semana en las protestas disparadas por el crimen de Floyd (46 años), que murió asfixiado por un policía blanco la semana pasada; mientras los gobernadores de una docena de estados evaluaban ayer la posibilidad de dictar una movilización total de la Guardia Nacional.

Las manifestaciones empezaron el miércoles en la propia Minneapolis pero rápidamente despuntaron en Los Ángeles, Portland, Denver, Detroit, Chicago, Atlanta, Nueva York, Phoenix, entre otras ciudades, y en la capital, Washington. Para el sábado, las protestas contra la violencia racial se habían extendido a todo el país, con incendios, saqueos y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden en numerosas ciudades, que dejaron incluso dos nuevas muertes: un joven de 19 años que fue baleado en Detroit y un agente federal que resultó tiroteado en Oakland.

Si bien los policías que participaron del asesinato de Floyd fueron echados de la fuerza y el viernes la fiscalía acusó formalmente al agente Derek Chauvin, quien ahogó a la víctima fatal, por asesinato y homicidio imprudente; la furia social ya se había vuelto incontrolable. El sábado, las autoridades decretaron toque de queda nocturno en un total de 25 ciudades de 16 estados del país, entre ellas la propia Mineapolis, epicentro de las protestas y de los disturbios. Pero ni siquiera estas medidas lograron detener a los manifestantes, que volvieron a las calles con renovado furor y atacaron comisarias y edificios gubernamentales, en una noche de caos que concluyó con cientos de detenciones, represión policial e incendios en varias de las principales ciudades del país. Las protestas incluso se replicaron en Berlín y otras ciudades europeas.

Solo en Los Ángeles se registraron 500 arrestos en las últimas 24 horas, mientras que otro centenar de personas fue detenido en Nueva York, con protestas hasta en las puertas de la Trump Tower, emblema del imperio financiero de Trump, en Manhattan. En las últimas horas, una decena de gobernadores -entre ellos los de Minesota, Ohio, Georgia, Colorado, Wisconsin, Kentucky, Texas, Utah, Washington y Misuri- solicitaron públicamente la intervención de distintas fuerzas para intentar contener los disturbios.
Incluso el Ejército de Estados Unidos planteó abiertamente la posibilidad de intervenir en el conflicto, pero el gobernador de Minnesota, Tim Walz, epicentro de la crisis nacional, declinó la propuesta a la espera de ver el efecto de la movilización de unos 2.500 efectivos de la Guardia Nacional presentes en la ciudad desde la madrugada de ayer.

El descontrol es tal que hasta el Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa alertó ayer sobre ataques policiales a los periodistas que cubren manifestaciones en Phoenix, Indianápolis, Atlanta y Mineápolis. Y todo indica que la bomba sigue encendida.

Trump amenaza con sacar al Ejército y contestar con disparos

WASHINGTON.- Lejos de calmar el descontento social, el presidente Donald Trump sumó un nuevo frente de conflicto interno al panorama de más de 100.000 muertos por el coronavirus y la crisis de desempleo que sacude al país, al salir a amenazar con una fuerte represión de las protestas contra la violencia racial. “Si comienzan los saqueos, comienzan los disparos”, amenazó Trump el sábado, al anunciar que el Ejército acompañaría “hasta el final” al gobernador de Minneapolis, Tim Walz, en la represión de las protestas. “Cualquier dificultad, asumiremos el control, pero cuando empieza el saqueo, empiezan los tiros”, advirtió desde Twitter.

Ayer, anunció que designará como “organización terrorista” al movimiento de extrema izquierda Antifa (abreviatura de “antifascista”), al que responsabilizó por los disturbios durante las protestas, en una serie de mensajes donde felicitó a la Guardia Nacional por “el gran trabajo” que hizo en Minneapolis, donde “bloquearon rápidamente a los anarquistas liderados por Antifa, entre otros”, aseguró.

Biden condenó la violencia y respaldó las manifestaciones

WASHINGTON.- El candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, salió ayer a condenar la violencia desatada en todo el país ante las protestas por el crimen racista de George Floyd. “Protestar contra tal brutalidad es correcto y necesario. Es una respuesta totalmente estadounidense”, afirmó Biden y consideró que “estos últimos días han puesto de manifiesto que somos una nación furiosa por la injusticia.

Toda persona de conciencia puede comprender la crudeza del trauma que experimentan las personas de color en este país, desde las indignidades diarias hasta la violencia extrema, como el horrible asesinato de George Floyd”. “Esta noche, le pido a todo Estados Unidos que se una a mí, no para negar nuestro dolor o cubrirlo, sino que para obligar a nuestra nación a superar este umbral turbulento hacia la próxima fase de progreso, inclusión y oportunidad para nuestra gran democracia”, agregó y ya en tono electoral aseguró que “como Presidente, ayudaré a conducir este debate y, sobre todo, estaré dispuesto a escuchar”. 

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar