“Queremos que la economía se vuelva a mover”

Milagro Medrano, encargada de las Relaciones Institucionales de Banco Macro, anunció desde Córdoba el regreso del crédito a mejores tasas, un mecanismo clave para el financiamiento de las pymes.

Como cada temporada de verano, Banco Macro emprende su raid por los principales destinos turísticos del país para promocionar los beneficios que la entidad financiera ofrece a sus clientes en gastronomía, alojamiento y entretenimiento, entre las principales propuestas. Con este objetivo, días atrás los directivos de Banco Macro estuvieron en Córdoba y visitaron el Festival de Doma y Folklore Jesús María y algunos teatros de Villa Carlos Paz, dos de los puntos con más presencia turística y en donde se concentran sus acciones.

Sin embargo, este 2020 Macro trajo otras novedades, en este caso destinadas al sector productivo e impulsadas por la política monetaria implementada por las nuevas autoridades del Banco Central (BCRA). La tasa de referencia del organismo rector del sistema financiero nacional bajó trece puntos porcentuales desde el 20 de diciembre, del 63% al 50%, y se estima que seguirá en esa senda para ubicarse en torno al 48% en las próximas semanas. Este fenómeno comenzó a trasladarse al financiamiento del sector privado. Además redujo los encajes de los bancos, lo que habilitó a Banco Macro a poner a disposición de las micro, pequeñas y medianas empresas préstamos con tasas máximas del 40 por ciento anual, que estarán destinados a dos servicios: descuentos de cheques de hasta 180 días, y préstamos amortizables a doce meses para capital de trabajo.

Si bien aún altas, “son tasas más razonables”, describe Milagro Medrano, gerente de Relaciones Institucionales de Banco Macro a HOY DÍA CÓRDOBA. En su paso por Córdoba, la vocera de la entidad de la familia Brito asegura que “hoy existen incentivos para que comencemos a lanzar nuevos créditos”, en referencia a la merma en la tasa de referencia. “Creemos que es un incentivo para que la economía comience a moverse nuevamente y para que el sector pyme, uno de los más desprotegidos hasta ahora, tenga otra perspectiva”, puntualizó.

Si bien reconoció que “una tasa al 40 por ciento sigue siendo alta”, recuerda el contexto porque “veníamos de meses muy complicados, con tasas que tuvieron picos cercanos al 80 por ciento”. Ante ese panorama, Medrano asegura que desde la entidad observan con buenos ojos las medidas anunciadas por el gobierno del presidente Alberto Fernández: “Vemos que existen señales de comenzar a acomodar las cosas. Es un momento donde todos tenemos que poner algo para que el país se reactive”, dijo.

“El negocio real de un banco es prestar, captar depósitos y prestar, ese rol sufrió un deterioro –fuimos obligados a comprar Leliqs- y va a costar recuperarlo, recién ahora se está intentando acomodar las variables. Debemos recordar que el sistema financiero es el paragolpe de la economía de un país”, sentenció la directiva. Sin embargo, mostró prudencia en su diagnóstico para el año entrante, aseguró que “será un año difícil” porque “la inercia va a continuar los primeros meses”.

El comportamiento negativo de las principales variables de la economía (inflación, volatilidad cambiaria, recesión, entre otras) repercute en todos los sectores pero deja en un nivel de desprotección mayor a aquellos individuos o empresas con menores recursos. Ante ese panorama, ya desde 2018 el banco mantiene una política de “acompañamiento” a medida de sus clientes para que regularicen su situación financiera según las particularidades de cada uno. “Tenemos muchos años en el mercado y hemos pasado muchas crisis, por eso podemos aconsejarlos”, recuerda la vocera de Banco Macro.

“Como entidad nos propusimos acompañar a los clientes, en el caso de las personas ya en octubre de 2018 comenzamos a realizar campañas para que los clientes que estaban en mora se acercasen a las sucursales y lograr así reestructurarles las deudas de manera tal que pudieran seguir pagando sin comprometerles sus necesidades básicas. De esa manera evitamos el sobreendeudamiento tanto de individuos como de empresas, un comportamiento habitual en momento de crisis”, describió Medrano, quien precisó que la mora en 2019 estuvo entorno al 2 o 3 por ciento de los clientes.

Inversión en tecnología biométrica

Hay dos grandes inversiones que Banco Macro subraya que no dejó de aplicar más allá del contexto económico del país. Una es la remodelación de sucursales, que en Córdoba durante 2019 volcó cerca de 30 millones de pesos en materia de infraestructura y un número similar se utilizará en 2020. El otro punto, más significativo, es la inversión en tecnología y en transformación digital de las sucursales y de su plataforma web, que en 2019 aseguran fue cercana a los 40 millones de dólares.

“No se trata de innovar por innovar ni de presentar herramientas que suenen atractivas. Lo que buscamos con esta renovación es que contenga tres características: mejorar la experiencia de nuestros clientes, para lo cual estamos probando biometría de voz, reconocimiento facial y de huella digital; implementar nuevos canales de venta digital; y mejorar la experiencia dentro de la sucursal”.

Como ejemplo de ello, Medrano graficó que mensualmente unos 100.000 pins de acceso a los cajeros automáticos deben ser renovados porque la gente se olvida sus claves: “Nuestra tecnología tiene que servir para ayudar a esas personas, hacer todo más sencillo, más práctico y amigable”.

 
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