Ginebra, en el corazón de Europa

Se encuentra en el corazón de Europa y además de los  relojes y bancos, es una ciudad que vale la pena  visitar. Su historia está marcada por la tolerancia,  motivo entre otros que justifica las más de 200 sedes  de organismos internacionales.

La ciudad está a  orillas del Lago Leman. La visita debe comenzar por  la orilla izquierda. Allí está la catedral  protestante de San Pedro y la plaza Bourg-de-Four.
Desde allí recorrer el casco antiguo y sus calles  estrechas, la casa Tavel y seguir por la  Municipalidad, el Museo de Arte e Historia hasta el  parque Promenade des Bastions. En la orilla derecha  están la gran mayoría de hoteles y restaurantes. Recomendaciones
• Tomarse un café en alguna de las  terrazas de la plaza Bourg-de-Four.
• Una de las  calles antiguas mejor conservadas es la Grand Rue,  dónde nació Jean Jacques Rousseau.
• Se hacen cruceros  de todo tipo por el lago Leman: de 1hora, de 1 día,  gastronómicos, nocturnos. Para conseguir información  el mejor lugar es en la Compañía Gral. de Navegación  del lago Leman. Curiosidades
• Ginebra es la segunda  capital europea más verde después de Londres.
•  Durante el mes de diciembre, se celebra en la ciudad  la Fiesta de la Escalada. Se conmemora la derrota del  duque de Saboya la noche del 11 al 12 de diciembre de  1602 que intentó apoderarse de la ciudad para  transformarla a la fe católica. Los ginebrinos salen  a la calle vestidos de época.
• La Convención de  Ginebra se firmó en la ciudad con el fin de  establecer un código bélico más respetuoso y así  minimizar los efectos de las guerras sobre el ser  humano.
• La Cruz Roja fue fundada e impulsada por  Henri Durant y la Sociedad Ginebrina de Utilidad  Pública (todos suizos). En reconocimiento a ellos y  su neutralidad, el emblema tiene los colores inversos  a la bandera suiza.

09 Noviembre 2018
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