Como encarar la recuperación de la industrialización perdida

Noticias de opinión | Economía Nacional

Por Salvador Treber

Luego de un período de franco progreso, nuestro país se internó en una etapa de estancamiento y retroceso. Dado que próximamente se celebrarán elecciones generales para definir quién conducirá los destinos nacionales, se torna adecuado e indispensable repensar cómo recuperar la dinámica perdida respecto al crecimiento auto sostenido. A tal efecto, deberá tenerse en cuenta que a nivel ecuménico estamos en los albores de lo que se identifica como la “Cuarta Revolución Industrial”. Esto requerirá captar y aplicar en toda su extensión y dinámica la economía del conocimiento, debidamente actualizada a los nuevos requerimientos del siglo XXI. De otra forma, será difícil dar el “salto cualitativo” para respaldar sólidamente tal proceso. La referida revolución, sin duda alguna, requerirá la conjunción de las más recientes tecnologías y la gestión de técnicos, que deberán ser reeducados e instruidos a tal efecto.

Los especialistas estiman que en poco tiempo más, además de una trascendental modificación del sistema económico mundial, la introducción de la inteligencia artificial y la robótica modificarán sustancialmente la forma y modalidades de la vida humana; incluso impulsarán a modificar el actual sistema de transporte con la introducción de automotores eléctricos sustituidos por conductores-robots. En el campo laboral, es indispensable una reducción masiva para adaptarse a las nuevas tecnologías, mientras los países o poblaciones que no lo hagan serán irremisiblemente condenados a “vivir aislados en el mundo de ayer”. Los operarios y técnicos actuales que serán desplazados deberán también ser entrenados en nuevas actividades que todavía no se conocen con precisión.

Cabe advertir que ciertos avances de la biogenética generan inquietud, especialmente cuando sean para aplicar en seres humanos, ya que no están legalmente autorizados. Las autoridades de varios países reclaman que se adopten normas orientadas a que los procedimientos médicos que se refieran a aspectos genéticos aplicables a seres humanos sean motivo de previo estudio y autorización con alcance ecuménico. Se advierte que la manipulación genética no tiene retorno y, por tanto, en todos los casos de esta naturaleza deberán tomarse las máximas medidas de seguridad. Seguramente muchas de tales vacilaciones se irán convirtiendo en certezas; pero se pretende evitar que mientras no haya seguridad absoluta es muy importante no “dejar hacer” a los más audaces.

Los “nuevos tiempos” que se avecinan

Para de la Cuarta Revolución Industrial es indispensable muñirse de los nuevos conocimientos previamente a su implementación generalizada. Más que nunca se aconseja actuar con el máximo grado de prudencia en la aplicación de los medios y procedimientos utilizados, pues las consecuencias de una mala incorporación pueden no ser corregidas a tiempo. Los países que no logren insertarse quedarán sumidos en un ámbito de atraso nada fácil de superar. La evidencia histórica demuestra que en oportunidad de cada Revolución Industrial creció notoriamente el nivel productivo, pero en el caso actual ese proceso será mucho más intenso y generalizado.

La introducción de tecnología avanzada requiere prepararse, para quedar en el grupo de “países ganadores” y operar con éxito en el mercado mundial. La experiencia vivida en tiempos que correspondieron a las tres primeras Revoluciones Industriales sirven como valioso testimonio para advertir que cualquier retraso equivale a una virtual “pérdida de la carrera” pero con efectos muchos más graves. De acuerdo a ello, hay que mantener la expectativa procurando incentivar al área técnico industrial, requiere además sumar recursos de toda índole tanto del Estado como de las empresas más avanzadas.

En Argentina hay varios centros que trabajan febrilmente en estos aspectos, pero los últimos “recortes presupuestarios” son alarmantes y ponen en evidencia el grado de ignorancia que tienen quienes los han realizado.

Los nuevos e ineludibles requerimientos

La futura política de reconversión que se preanuncia se está concretando ya en China, Estados Unidos, Alemania, Francia y Suecia, países que pretenden encabezar el mencionado proceso. Para eso han intensificado al máximo la actualización productiva, educativa y de formación laboral.

En nuestro caso, es fundamental que se promueva una extensión en el número de recursos adecuadamente entrenados. Actualmente se estima que solo un 10% del personal en relación de dependencia está en esas condiciones, mientras que el 90% no lograría cumplimentar las exigencias que requerirá la inserción en ámbito productivo más sofisticado que se avecina. Si esta situación no se logra corregir de inmediato podemos quedar fuera de la era de progreso mencionada en esta nota. Incluso, varios especialistas consideran que Argentina no está procurando participar en la precitada “carrera tecnológica” porque los niveles de productividad actuales son insuficientes para competir con chance de éxito en los próximos años.

Resulta obvio que el país debería producir diversificando sus actuales actividades, y mantenerse muy atento y vigilante para tornarlas competitivas. Los funcionarios responsables del área parecen ignorarlo, no han hecho nada para que Argentina produzca y exporte mucho más. Es urgente salir sin demora del actual estancamiento para impulsar las condiciones, como se hizo con marcado éxito hasta 2011. Actualmente estamos exportando en niveles inferiores en alrededor de un 27% a los alcanzados por la gravitación negativa que implica la combinación de incapacidad y desinterés por parte quienes debieran ser los principales propulsores.

Existen en nuestro país especialistas de alto nivel técnico-científico que no son convocados y en esta etapa podrían jugar un rol indispensable para evitar un retraso relativo y evitar así que Argentina se precipite en una era de retraso irrecuperable. Se estima que en los últimos años la legislación nacional vigente no se mostró apta para convocar a innovadores y emprendedores actualizados capaces de coadyuvar eficazmente en la magna tarea de ubicarnos entre los países generadores de avances científico-técnicos de relevancia y mantenerse en ese nivel sin altibajos.

Convertirse en protagonista de la Cuarta Revolución Industrial exige estar plenamente actualizados “al minuto”, para captar al instante las novedades y procedimientos que se vayan introduciendo, que serán muchos y muy frecuentes.

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