Flujo de conciencia

Nada fuera de lo común | Por Manuel Esnaola 

La otra noche vi la Bio del Flaco Spinetta / esa que anda dando vueltas por el capitalismo de plataformas “on demand” / al loco una vez lo estafaron con unos equipos que compró / y se quería matar porque no tenía un mango / apenas la guitarrita / pero dos mil acordes en la cabeza / comí dulce de leche del pote / aunque no me guste tanto / necesitaba sentir el gusto de algo / para comprobar si estaba vivo / decía que vi esa Bio tan bien curada por los hijos del músico / y pensé que si me agarra un bicho así ahora / pongámosle / un cáncer a comienzos del año que viene / se encontraría con un tipo desvalido / sin obra ni nada / unas par de plantas en el balcón / el frenesí de la anécdota ajena / poco más / cero trabajo para el redactor de obituarios / nació tal día / fue a tal escuela / estudió / trabajó / murió / fue un alumno aplicado del mandato social / ni una letra punzante / ni un alma tocada / sólo los amigos / la familia / que ya es mucho / pero siempre al compás de “lo que hay que hacer” / y el Flaco que a los dieciséis escribió / “si quiero me toco el alma / pues mi carne ya no es nada” / y después escribió / “tengo tiempo para saber / si lo que sueño concluye en algo” / y yo escribí / en Google / “cómo armar un currículum vitae” / o “Esnaola” / y todo en blanco / a lo sumo Don Pedro Esnaola / el arreglista del himno nacional argentino / ni bien entrás al cementerio de La Recoleta / primera tumba a la izquierda / sólo eso / un chozno hecho polvo / trabajamos a contramano de la marea / reprimimos un deseo que de tanto quererlo se vuelve frágil / nos asesina porque no se extingue ni se persigue.

Por eso en la hora de la muerte / Luis Alberto le preguntó a su hija / “¿por qué a mí?” / “yo no me quiero morir” / y eso me partió al medio / porque no fue como la anécdota de la abuela inglesa de Borges / que ante la lastimosa mirada familiar dijo: “Soy una mujer muy vieja que está muriéndose lentamente; no hay nada interesante en eso” / la muerte / en el caso de Spinetta / era una muerte impostada / antes de tiempo / la purga de una noticia nefasta / la fecha borrosa en la etiqueta de un yogurt mil veces cortado / ahora revelada / como horizonte que te deja en evidencia / pero no a él / que le tocó el alma a millones / miro la TV / comiendo dulce de leche / el Flaco en su último concierto toca sentado en una butaca / no puede sostenerse / y se me arruga el pecho / con sólo pensar en la mayor de las desgracias / que una mujer / un hombre / puede cometer… el remate ya todos lo sabemos.

Volcó un colectivo que iba a Mundo Marino / dice el diario / murieron dos chicas de doce años / brote de sarampión en la Argentina / cruces entre el presidente que se va y el que vendrá / pero qué difícil arrastrar los pies hasta el baño / cargar toda la existencia / transportarla / mear y volver a la habitación / vestirse / perfumarse si hubo suerte en la repartija de la tía que estuvo de viaje / subirse a un ascensor / bajar / subir / caminar hacia lo frustrantemente igual / todos los días / mientras las palomas siguen sulfurando el borde de las ventanas / ese olor a óxido que al menos nos recuerda que estamos vivos / pura espátula / hay un producto que venden por internet / que lo aplicás con pincel / las palomas se quedan pegadas / no les gusta el anclaje / la viscosidad que puede arruinarles el vuelo / y entonces no vuelven más / se alejan de aquello que las amarra / Lord Byron dijo / antes de morir / “Me voy a dormir. Buenas noches” / y Kafka dijo a su médico / “¡Matame o de lo contrario serás un asesino!” / Hemingway despidió a su gatita / Voltaire / ante la pregunta del cura de si renunciaba a Satanás dijo / “Bueno, bueno, amigo. Este no es momento para hacer enemigos” / Fontanarrosa escribió que “pasamos de la primera edad a la tercera sin recalar por la segunda y el cuerpo acusa recibo de tal apresuramiento” / nos vamos deformando / la piel se vuelve gelatinosa / los músculos se atrofian / todo en cámara lenta / los veloces nos chocan / nos ignoran / el hombre y la mujer / invisibles / pero si acaso hubiera un pedazo de vida / para rescatar / un instante translúcido de gloria sólo recordado por uno mismo / que no requiera alteridad / un gol de media cancha en algún sueño febril que ahora recuperamos / lo que sea / que nos salve de la reproducción de este guion macabro.

Yo siempre quise velar el rollo / cosechar al menos una anécdota real / como la del Peludo / ese viejo de Berrotarán que entró al bar y se apostó al lado del dispenser de sangría / cuando se quiso parar / movió / en otra parte / la falla de San Andrés / caminó hasta la puerta / miró el portal que daba a su destino / a la escalera que le faltaba un escalón / y encaró y se fue de jeta contra el piso / se incorporó / manos contra la tierra y habló con su conciencia: “vos querías tomar / ahí tené / cedió cuerpo / y ahora quién nos lleva pa´ las casas” / una mitología de este tipo al menos / porque son relatos que se salen del guion / como los acordes de Spinetta / que no pueden circular por los delgados conductos de la industria / son acordes anchos / tristes / demoledores / no califican como mercancía / y flotan ahí / por otro lado / desconciertan / no venden millones de discos / pero te quiebran el cuerpo / te rompen todo / “yo no me quiero morir ahora” / dijo el Flaco / y se murió / qué puta sad / odio el dulce de leche este que me estoy fondeando / ponen “Agua de la miseria” / Spinetta escribe “Canta / bajo la lluvia / alguien, alguien sin nadie / te oye / llorar de noche / cuando de tu alma sangras / (...) Ya no me digas qué se siente / atravesar / la eternidad / sin una gestión / desde tu corazón” / tengo en la mano el control remoto / al alcance de mi dedo todas las plataformas / Netflix / Flow / el fútbol en ESPN / toda esta cosa que me encanta / la contradicción arde como un benzetacil / aceite puro en el culo / antes uno miraba un concierto cara a cara / sin historias customizadas a gusto del usuario / sin pantallas tercerizando el ojo / la escucha / no es nostalgia ni soberbia / es amor / sólo quería escribir un rato / algo / lo que sea / para salir de la tristeza en que me ha dejado la edición de una vida / comprimida con astucia en poco más de una hora / entra J. al cuarto y me encuentra lagrimeando / es lo más real que me ha sucedido en años / Asmar me dice que si él firmase de incógnito una columna mía / la gente pensaría que es “fan de Spinetta” / no me abruma su dulce gesto de amor / escondido en la chicana / yo sólo quería escribir unas líneas que me ayuden a olvidar la terrible verdad / estamos condenados a amar todo aquello que va a morir.

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar