Escala el conflicto político del Gobierno tras la derrota electoral

El cimbronazo que significó la caída en las urnas incrementó las presiones del kirchnerismo sobre Fernández

Una profunda crisis se desató en el Frente de Todos y, por consiguiente, en el seno del Poder Ejecutivo de la Nación, tras los malos resultados obtenidos en las urnas el domingo último. Luego de una jornada de intensas reuniones, el presidente Alberto Fernández decidió no realizar -por ahora- cambios en el Gabinete, algo que le reclamaron públicamente los funcionarios más cercanos a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

La coalición gobernante atravesó así el día de mayor tensión interna desde que asumió el poder el 10 de diciembre de 2019. El motivo, el reclamo que el kirchnerismo le hace a Fernández para que el Ejecutivo de un giro importante en su política económica que contemple, entre otros ejes, una asistencia directa a los sectores más castigados por la recesión que atraviesa el país, como anzuelo para recuperar el caudal de votantes que le dieron la espalda al FdT en las Paso en las legislativas de noviembre.

Las presiones para que el jefe de Estado de un mensaje de renovación se focalizan en el titular de ministros, Santiago Cafiero, aunque en un principio se especuló con que el ministro de Economía, Martín Guzmán, también era uno de los señalados por el Instituto Patria. Sin embargo, al caer la tarde voceros dejaron trascender que CFK llamó personalmente a Guzmán para aclararle que no estaba pidiendo su salida. Luego se confirmó que el titular de Hacienda remitiría horas más tarde al Congreso el proyecto de Presupuesto para 2022, que siempre se presenta a mitad de septiembre.

La ola de dimisiones se conoció minutos después de que el Presidente encabezara un acto en Casa Rosada junto a Guzmán, a quien simbólicamente le expresó su respaldo. Lo mismo había hecho un día antes con Cafiero.

El conflicto desatado obligó a Fernández a regresar por la tarde a la Casa de Gobierno para iniciar una reunión con todos los ministros que le son leales. En ese grupo se encontraron Cafiero, Guzmán, el canciller Felipe Solá, Sabina Frederic (Seguridad), Claudio Moroni (Trabajo), Juan Zabaleta (Desarrollo Social), Matías Kulfas (Desarrollo Productivo), Matías Lammens (Turismo y Deportes), Carla Vizzotti (Salud), la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca y la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra. Y la sorpresiva participación de Aníbal Fernández (ver aparte).

Finalmente no hubo anuncios y todo indica que, de momento, la decisión será la de mantener el equipo, pese a la fractura que quedó expuesta entre el ala cristinista y el ala albertista dentro del propio Gabinete. En paralelo, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, reunió a los funcionarios del Gobierno que forman parte del Frente Renovador y de allí surgió su decisión de colocarse como “intermediario”. Antes, había estado reunido en el Congreso con el titular de la bancada oficialista, Máximo Kirchner.

Por el inesperado conflicto, el primer mandatario recibió una sucesión de apoyos de gobernadores, intendentes, funcionarios y sindicalistas. Por caso, la CGT emitió un documento titulado “las instituciones democráticas son el sostén de la República” en el que expresó “la defensa al gobierno electo constitucionalmente” y a la “institucionalidad presidencial como referencia plena de la gobernabilidad del país”. En tanto, el Movimiento Evita llamó a la militancia a movilizarse hoy a las 15 a la Plaza de Mayo con el mensaje “¡Fuerza Alberto!”.

Masivas renuncias desde el sector cristinista

Los funcionarios que presentaron ayer sus renuncias son los más identificados con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner dentro del Ejecutivo. El ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro fue el primero en difundir públicamente su decisión de poner su renuncia a disposición del Presidente. Lo hizo por medio de una nota que luego hizo pública, en la que recordó “sus palabras el domingo por la noche, donde planteó la necesidad de interpretar el veredicto que ha expresado el pueblo argentino”.

De Pedro integra la agrupación La Cámpora y forma parte de la mesa chica del Instituto Patria que lidera la ex presidenta, junto a Máximo Kirchner, Axel Kicillof y pocos dirigentes más. Poco después, la diputada nacional Fernanda Vallejos confirmó vía Twitter que también pusieron sus renuncias a disposición el ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza; el de Justicia, Martín Soria; el de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi; la directora del Pami, Luana Volnovich; la directora Ejecutiva de Anses, Fernanda Raverta; y la secretaria de Comercio Interior, Paula Español. Vallejos sostuvo que “es un gesto que los engrandece”.

Entre otros funcionarios, también pusieron a disposición su renuncia el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié; el presidente de la Autoridad de Cuenca Matanza del Riachuelo, Martín Sabbatella; y la presidenta del Inadi, Victoria Donda.

En la misma situación estaría  el Ministro de Cultura, Tristán Bauer. Al respecto, Ferraresi afirmó en declaraciones radiales que “de palabra, de una manera u otra, todos los ministros presentamos la renuncia. Algunos lo hicieron de palabra, otros por escrito. Uno la renuncia la tiene firmada el día que asume”. 

Reapareció Aníbal Fernández en la cumbre en la Rosada

El ex jefe de Gabinete durante los dos mandatos de CFK y actual interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio, Aníbal Fernández, se sumó a la cumbre en Casa Rosada que ayer por la tarde encabezó el primer mandatario junto a los ministros que no renunciaron.

“Vine a hablar con el Presidente de política. Charlamos de política, no me ofreció nada, no le pedí nada”, dijo el dirigente a la salida. Además, sostuvo que “las renuncias son algo simbólico, se ponen a disposición del Presidente” y que, por ende, es el primer mandatario el que definirá si las acepta o no. Y aseguró: “No hay ningún quiebre en el Gobierno”.

Carrió y Duhalde apuntaron a CFK por la inestabilidad

La dirigente de la Coalición Cívica ARI Elisa Carrió le apuntó al ala “cristinista” del Gobierno por la crisis interna que atraviesa el Frente de Todos. De acuerdo al análisis de la ex dirigente radical, “el intento de vaciar al Presidente por parte de un vicepresidente es un golpe de Estado”.

Y agregó: Ya lo hicieron varios” y ejemplificó con el episodio de la renuncia de Carlos “Chacho” Álvarez el 6 de octubre de 2000, que dejó debilitado al entonces presidente Fernando de la Rúa.

En tanto, el ex presidente Eduardo Duhalde opinó que la renuncia masiva de ministros y funcionarios que responden a CFK es un intento de seguir condicionando al Presidente. “La situación es muy delicada” y “no hay que echar más leña al fuego”, opinó.

 
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