Desconcierto ante un nuevo izamiento de la bandera del orgullo

Cuestionan al municipio por haber “dado marcha atrás” ante las presiones de “grupos violentos anti-derechos”

La situación desatada el pasado fin de semana por un grupo de manifestantes contra la presencia de la bandera representativa del orgullo de las personas LGTBQI+ en el Parque Sarmiento de nuestra ciudad continúa desconcertando a gran parte de la ciudadanía, dejando al descubierto la falta de planificación y criterio por parte de la Municipalidad de Córdoba para afrontar la situación. 

Durante la jornada de ayer, se anunció que por la tarde se realizaría un nuevo izamiento de la bandera del arcoíris en otro sector donde se prevé la apertura de un Centro Cultural destinado a la diversidad, lo que por el momento es solo un proyecto. 

No obstante, el acto se llevó a cabo sin la presencia de las organizaciones LGTBQI+, principales damnificadas tras los serios incidentes suscitados después de que el intendente Martín Llaryora izara el viernes último la bandera multicolor en el Parque Sarmiento y descubriera una placa conmemorativa por el Día Internacional del Orgullo. Cabe recordar que dicha placa fue destrozada el domingo por ex combatientes de Malvinas, además de grupos “Provida” y anticuarentena. 

Los hechos vandálicos quedaron registrados y se viralizaron por redes sociales, mostrando empujones, violencia verbal y hasta una cadena que hirió en la cabeza a una joven del colectivo LGTBQI+. Finalmente, el lunes se reemplazó la bandera del arcoíris por la nacional. 

“Existe un retroceso en el hecho de que las instituciones democráticas hayan dado marcha atrás presionadas por grupos violentos anti-derechos. No es un buen mensaje para la convivencia democrática y mucho menos para nuestro colectivo. En este sentido, va a ser crucial la actuación del Poder Judicial y del Inadi para sancionar a los autores de los hechos de odio que se vivieron el fin de semana en el Parque Sarmiento”, aseguró Martín Apaz, activista de Devenir Diverse. 

En este sentido, la asociación civil presentó en la víspera una denuncia ante el Inadi por severos actos de discriminación a cargo de Máximo Calderón. Este hombre fue filmado sosteniendo la placa destruida mientras calificaba al colectivo LGBTIQ+ de “degenerados” y “pedófilos”. Otra expresión de odio registrada fue la del sujeto que arremetió con una cadena. Se trataría de Gustavo Luis Garay, quien ya el año pasado difundió un video contra el ex intendente Ramón Mestre con dichos de claro odio transfóbico. Ante la sucesión de estos hechos, la Legislatura Unicameral expresó en la sesión del miércoles su repudio ante “las actitudes de intolerancia social llevadas adelante por un grupo de ciudadanos”.

“Va a ser crucial la actuación del Poder Judicial y del Inadi para sancionar a los autores de los hechos de odio”, aseguró Martín Apaz

Más voces críticas

La Mesa Coordinadora de la Marcha del Orgullo Disidente de Córdoba, que reúne a más de 20 espacios y organizaciones, expresó su posicionamiento marcando diferencias con las decisiones tomadas por el Ejecutivo municipal. 

“No vamos a permitir que se use y se ponga a nuestro colectivo en una puja y disputa simbólica inexistente entre nuestras identidades y la patria”, indicó en un comunicado donde también cuestionó el proyecto del Centro Cultural en un contexto signado por la pandemia de coronavirus. 

“No necesitamos centros o espacios especiales para nuestro colectivo. Necesitamos que nuestras identidades puedan hacerse presentes y visibles en cada lugar y así el “poder habitar en nuestra sociedad” sea una conquista donde nuestros derechos estén garantizados”, remarcó la Mesa.

 

 

 
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